Implosión

Crítica de Diego Batlle - La Nación

El director de Mía nació en 1975 en Carmen de Patagones, ciudad que todavía sufre las secuelas emocionales de aquel 28 de septiembre de 2004 en el que un quinceañero ingresó al aula de su división y disparó a quemarropa contra sus compañeros, matando a tres e hiriendo a otros cinco. Entre los sobrevivientes de aquella tragedia figuraron Pablo Saldías Kloster y Rodrigo Torres, quienes se convierten ahora en protagonistas de esta película que acaba de ganar el Gran Premio de la Competencia Argentina del Bafici.

Hoy ya treintañeros, Pablo y Rodrigo -que acarrean las marcas de las balas y las operaciones en sus cuerpos- deciden en la ficción de Implosión ir en busca de aquel victimario, quien ha salido de la cárcel y vive en la zona de Ensenada. Comienza así una road-movie con la venganza como alimento y motor, pero que -a medida que avance- irá modificando su rumbo y hasta su tono.

Este híbrido entre personajes reales, actores profesionales y otros sin experiencia previa, elementos documentales y situaciones ficcionales (el guion es del propio Van de Couter y la aquí también coproductora Anahí Berneri) remite por momentos a la apuesta de Clint Eastwood en 15:17 Tren a París, pero con connotaciones, alcances y dimensiones muy locales y reconocibles. Un experimento con mucho riesgo y no pocos méritos artísticos.