Habi, la extranjera

Crítica de Manu Blauab - Alta Peli

La película de María Florencia Álvarez llegó a su estreno comercial este mes en Argentina luego de pasar por Berlin y BAFICI este año. Felices coincidencias podríamos decir que hay entre películas como Viola, De jueves a domingo y Habi la extranjera que luego de vivir en los Festivales de cine logra llegar al público.

No es otra película de una chica del interior

Analía llega a la ciudad de Buenos Aires para hacer una diligencia que le va a llevar un día solamente. Su acento es la primera marca que la excluye en la ciudad que a pesar de todo y de lo que uno podría llegar a prejuzgar, no es una urbe enorme que la aplasta sino diferente. Es en ese primer día en donde Analía comienza a ver algo nuevo que la seduce, una identidad que siente más propia en una ciudad en donde nadie se conoce, como sí pasaba en su pueblo.

Analía se va internando progresivamente al mundo musulmán que la recibe con los brazos abiertos y cálidos en la figura de su amiga y profesora de religión, Jazmín. Es allí donde Analía deja de existir para transformarse en Habiba Rafat, aka Habi.

No sabemos mucho de la vida de la protagonista antes de realizar el viaje, entonces es difícil pensar en los cambios que tomó. Lo que sí es notable es la consciencia en la toma de decisión por parte del personaje por volverse en otro, tomar el rumbo de su vida lejos de su familia, principalmente la madre, quien insiste en que siga sus pasos y trabaje con ella en la peluquería.

Del amor en todas sus formas

Bueno, quizá no todas las formas. Pero Habi, la extranjera tiene diferenciados distintos tipos de amor. El de la madre con la hija, tanto en la protagonista como la niña que atiende el hostel donde se aloja Analía y su madre que le da rienda suelta a ser como quiera, una niña que prefiere hablar en inglés con Analía porque piensa que no es de acá.

Pero también está la amistad, Habi y Jazmín, o el amor de pareja, por ponerle una etiqueta, como sería el de la roomie de Habi, la brasilera y su neurótica relación con su novio y la de ella, Habi, con Hassan. Este amor tiene dos caras, una obvia y la otra no se las cuento, averiguénlon.

Los actores

Los tres personajes más relevantes, Habi, Jazmín y Hassan marcan un triángulo que funciona y en definitiva llevan la película en muy buena forma. Jazmín es la guía de Habi en este nuevo mundo, una suerte de mentor que la inicia y prepara. Pero también es una buena amiga que está para ella y hasta le traduce lo que Habi no entiende en árabe.

Luego está Hassan y la historia de amor que comienza inocentemente y continúa de manera natural hasta que se da el quiebre, producto de la mala fortuna de Analía, de la casualidad o quizá de la realidad. Del pasado de ella no sabemos nada entonces por qué habríamos de creerle cuando quiere desligarse del asunto.

Conclusión

No hace falta ser un HAT para pensar en la cuestión de la identidad a lo largo de toda la película. Se rescatan varias cosas de Habi, la extranjera no sólo la definición de una persona sino también, pero dentro de la misma temática, el encuentro con el otro. La definición de uno mismo está en encontrar las diferencias y las concordancias con el resto del mundo y mientras más conozcamos sobre lo demás más aprenderemos sobre nosotros mismos.

Pero yo qué sé…