Exorcismo

Crítica de Hugo Zapata - Cines Argentinos

Exorcismo es el primer proyecto original para cines del pibe remake, Marcus Nispel, quien en los últimos años fue responsable de los refritos de La masacre de Texas, Pathfinder y Martes 13.
Su última producción fue la última entrega de Conan, el bárbaro protagonizada por Jason Momoa.
Con este nuevo trabajo volvió al género de terror y la verdad que el film no hace completamente nada por escaparle a la mediocridad en la que está estancado este tipo de cine.
Salvo que tengas nueve años y no hayas visto demasiadas propuestas de horror es muy difícil que esta historia te cautive por las escenas de miedo y las situaciones de posesiones demoníacas.
Exorcismo es un film pobre protagonizado por personajes adolescentes estúpidos que no aporta ningún elemento original o interesante a una temática que no da para más.
El director Nispel construyó su relato con un reparto de actores horrendos y un guión que presenta numerosas situaciones tontas que generan más risa que miedo.
En este caso los protagonistas, sin ningún tipo de experiencia en el tema, llegan a practicar un exorcismo con la información que encuentra en un celular, que además tiene la mejor conexión WiFi en la historia del cine.
Si ese nivel de idiotez no te molesta, tal vez puedas engancharte un poco más con la historia, pero es complicado.
La película toma como referencia el concepto de posesión satánica de Evil Dead, de Sam Raimi, para trabajarlo de un modo torpe, donde el director se limita a copiar escenas que vimos miles de veces en relatos similares.
Una típica producción de bajo presupuesto, realizada sin ganas, que está destinada a un público muy poco exigente que sigue consumiendo este tipo de propuestas.
La verdad que Exorcismo no vale la pena, al menos como para invertir una entrada al cine.