Eso que nos enamora

Crítica de Brian Macchi - Fancinema

EL AMOR ES MÁS FUERTE

Si el amor no resulta ser la temática más abordada por el cine, debe ser unas de las principales, sin lugar a dudas. Las diferentes relaciones “del corazón” entre personas han sido exhibidas desde distintas perspectivas y ángulos, y es por esto que al observar un film romántico todo resulte ya visto. Quizás por ello es que al ver una película de este género lo que se busca no son elementos novedosos, sino una narración dinámica, fluida, con buenas actuaciones y que -tal vez- logre conmover o hacer sentir cierta identificación. Cosas simples pero vitales.

Tratando de alcanzar estas características, Eso que nos enamora narra la historia de Ariel, que después de una larga relación es dejado por su novia harta de su indecisión por formar una familia. Ya sin hogar, busca refugio en lo de su primo, que está cumpliendo el sueño adolescente de tener en su casa su propio bar para llenarlo de amigos. La noche de la fiesta de la inauguración de local, Ariel encuentra dormida en su cuarto a una mujer que esconde un pasado misterioso. El encuentro será un antes y un después en la vida de ambos.

Esta ópera prima de Federico Mordkowicz desde su inicio muestra su intención de ser un film prolijo, de correcta factura técnica, de planos que buscan ser vistosos y un montaje que pretende destacarse pero que al final termina siendo no más que eso. Una bella cáscara que por dentro es vacía. El derrotero de situaciones hace ver el efectismo de la propuesta, ya sea a través de la música incidental o de determinadas circunstancias establecidas minuciosamente por el guión pero que nunca tienen un sustento emocional concreto. Estos elementos concluyen en una película artificial, donde los personajes están maniatados por un desarrollo que no aporta matices ni se compromete emocionalmente, cayendo en lugares comunes, pobres y, en ocasiones, sin sentido.

En este contexto, los protagonistas hacen lo que pueden, principalmente los protagonistas, que tienen la química necesaria entre ellos pero que no pueden desarrollar sus roles ante una narración sin carisma ni potencia. Además, el resto del elenco se ve desdibujado con personajes que atrasan y aburren. En definitiva, Eso que nos enamora es un intento fallido de reflexión sobre el amor, al cual le falta algo fundamental: alma. Una estructura que permita que los personajes logren desarrollarse lo más posible, haciendo crecer la historia, en vez de estar atados a una sucesión de hechos digitados por el guión que resultan fríos, distantes y sin ninguna emoción.