Errata

Crítica de Javier Luzi - Fancinema

El riesgo como virtud

Ulises es fotógrafo y está de novio con Alma. Se aman, o eso parece, entre citas de Borges, teorías subjetivas sobre la verdad, vericuetos retóricos en discursos académicos y librerías de usados. De pronto Alma desaparece y Ulises sale a buscarla en una Buenos Aires nocturna y vacíamente amenazante. Mientras, un librero, un profesor, una empleada de bar y una hermana nunca presentada se cruzan en el periplo de búsqueda.
En Errata, el realizador Iván Vescovo mezcla el film noir con el cine de autor y sale más que airoso del intento. Femme fatal, oscuridad y sombras nocturnas, ciudad y delitos se imbrican con una narración quebrada, de sueños y saltos temporales, filmada en un blanco y negro impecable y con una alta dosis de significantes aportes literarios. Allí aparecen desde la explicitación de Borges y Bioy (su obra y su amor por el policial negro), a los saltos espacios-temporales cortazarianos, pasando por el doppelganger.
La teoría sobre las erratas en los textos será la causa motora del film y la forma que adopta: personajes que son erratas en la vida de los otros y que trafican con los engaños y las mentiras, vueltas de tuerca que duplican las trampas y los artificios. Estas capas narrativas y estéticas finalmente aceleran cierto cambio abrupto y disruptivo que se sucede en el final, donde la ambigüedad se pierde para retomar cierta linealidad explicativa y resolutiva de los conflictos planteados.
Esta pérdida de complejidad en las instancias decisivas, más algunos personajes que se abandonan o aparecen con explicita funcionalidad, sin terminar de adquirir autonomía y vida propia, son pequeños lunares en la más que interesante ópera prima de un jovencísimo director. Errata instaura un piso alto para Vescovo y la expectativa es que le sirva de trampolín para su futura filmografía.