Enredados

Crítica de María Eugenia D'Alessio - A Sala Llena

Otra vez la magia de Disney trae a la pantalla un cuento de hadas capaz de atrapar a todos, desde los más chicos hasta al más duro de los adultos. La historia gira alrededor de Rapunzel, la princesa cuyo cabello mágico no para de crecer y que fuera raptada por la egocéntrica Gothel cuando era bebé. Aventura, romanticismo, idealismo y música se combinan en un film divertido y atrapante, que enriquecido con la magia del 3D hace soñar y meterse de lleno en él.
De los clásicos retoma la fórmula de la princesa buena y dulce, la bruja mala y el joven galán que conquista a la chica. Pero en este caso cada uno de los personajes sale del prototipo y tiene una personalidad diferente. Rapunzel, aunque soñadora, bondadosa e inocente, saca a relucir su rebeldía. Está llena de coraje y se las arregla para lograr su cometido: salir de la torre en la que vive encerrada y ver con sus propios ojos qué son esas luces que cada año cubren el cielo. Gothel, la mujer que mantiene cautiva a la chica haciéndole creer que es su hija y que la protege de los males de afuera, es una malvada que resulta simpática, incluso querible. Su pecado es querer conservar la eterna juventud, virtud que solo el cabello de la princesa puede otorgarle, y que por esa razón la mantiene bajo su dominio. Por otro lado y lejos de ser un príncipe encantado, Flynn Rider es un apuesto y aventurero ladrón que quiere hacerse rico y por accidente conoce a la joven protagonista.
El cuidado con que se compuso a cada personaje puede verse hasta en los mínimos detalles. Ninguno es igual a otro, cada uno sorprende con actitudes inesperadas. También los secundarios son complejos, tienen su razón de ser y aportan peso y humor al film. Se destacan Maximus, un caballo que pertenece a la guardia real y que toma como propia la misión de encontrar y apresar a Flynn Rider. El animal es muy inteligente y tiene cualidades tanto equinas como caninas, lo que le permite adentrarse en cualquier lugar, seguir huellas y hasta guiarse por su olfato. Pascal, un tierno camaleón, es la mascota de la princesa pero también representa a su parte interior rebelde. Él es quien la empuja a tomar las decisiones que por sí misma no se atreve. Además es el único que la comprende y acompaña adonde sea.
La imagen de la película es impecable. La profundidad que otorga el 3D le da un plus adicional a ambientes frescos, llenos de colores, brillantes. Las luces y sombras demuestran un estudio meticuloso, igual que las texturas de cada lugar representado. Hay trabajo sobre los detalles en cada escenografía, desde el bosque profundo hasta la taberna con mal olor de los vikingos.
El sonido tiene también su mérito; no solamente las voces de los personajes se lucen, sino también los sonidos ambiente y la música, especialmente encantadora. Canciones vivas y pegadizas; con mucho ritmo algunas –como la de la taberna- y muy dulces otras –como la que Gothel canta para conseguir la magia del cabello de Rapunzel-.
Enredados alude a historias ya conocidas de viejos y tradicionales cuentos de hadas, pero también se renueva. Para ello presenta personajes y situaciones modernas y reconocibles en la vida de hoy. Creativa, original y muy divertida –claro que con infaltables momentos al borde de la tragedia- será una historia difícil de igualar.

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