Eliminar amigo

Crítica de Matías Gelpi - Fancinema

Ciber-giles

Eliminar amigo pertenece a la larga y querida tradición norteamericana de entretener mostrando las muertes atroces de un grupo de adolescentes lujuriosos. Una tradición que a unos cuantos nos ha costado muchas horas de tedio que nunca recuperaremos, pero que también nos ha regalado algunas obras maestras indiscutibles como Halloween. Eliminar amigo, lamentablemente, es de aquellas que nos hacen perder un poco nuestro tiempo, menos mal que nuestro tiempo no vale nada.

Un usuario desconocido se suma a una videoconferencia entre amigos por Skype. Pronto ese usuario comenzara a amenazarlos y a manipularlos para que develen sus peores secretos. Los protagonistas se defenderán usando antivirus y todos los chats o medios de comunicación de moda (preferentemente los de Apple).

Así como sucede con los alimentos transgénicos, desconocemos los alcances reales de lo digital: el espacio cibernético sin dudas tendrá consecuencias que no podemos siquiera empezar a imaginar. Lo desconocido u oculto en lo digital es el primer generador de terror en el película que dirige Levan Gabriadze. Sumémosle las formas de la última moda en el cine de terror, el ya decadente found footage o cámara en mano, además de un fantasma con habilidades de hacker, y obtendremos aproximadamente Eliminar amigo. Concretamente veremos durante una hora y media la pantalla de una noteboock o macbook.

Las películas de adolescentes muertos son un género bien conformado y repleto de convenciones. En general se trata de producciones descaradas, de conservadurismo exacerbado y autoconsciente. Son cuentos con moralejas deformes y amarillistas: quien tiene sexo muere, quien no lo tiene también y quien es malo muere horriblemente. No podemos negar que los responsables de Eliminar amigo intentan traducir estas convenciones a su premisa inicial. Pero la película nunca deja de lucir artificial, y el elenco abundante en actuaciones gritonas y sin gracia no ayuda demasiado.

EXPERIMENTA LA QUIETUD

Por supuesto que en la pantalla de la computadora suceden cosas: se abren y cierran ventanas, vemos gente morir filmados por cámaras de mala calidad, y también videos humillantes en YouTube. Pero la narración cinematográfica necesita de los cuerpos en movimiento para, al menos, generar la sensación de realidad, y para conseguir verosimilitud. Las pantallas digitales cotidianas aún tienen un rasgo de lejanía y artificialidad que hacen que lo que nos muestran reciba poco crédito de nuestra parte.

Si Edgar Allan Poe inventó el lector de policiales, desconfiado y cínico, Internet nació directamente bajo sospecha y a pesar de que lo que vemos en la pantalla de la protagonista se traduzca en consecuencias reales dentro de su universo, Eliminar amigo nos hace experimentar la quietud, y eso no es para nada bueno para los efectos que debe conseguir una película de este tipo, que en pocas palabras, termina aburriendo y asustando poco.