El vals de los inútiles

Crítica de Paraná Sendrós - Ámbito Financiero

Notable documental sobre el movimiento estudiantil chileno.

Goza de un título atractivo e irónico, esta serie de viñetas de Edison Cájas sobre el movimiento estudiantil chileno de 2011-12. A lo largo del film aparecen como hilo conductor un chico de último año del Instituto Nacional y un profesor de tenis. Contra lo que podría pensarse, el chico no es un entusiasta de barricada (más bien participa casi por inercia), y el profe, Miguel Angel Miranda Brossard, aunque fachero y bien establecido, no es reaccionario. Bajo el gobierno militar, él y su madre sufrieron detención y tortura.

En cierto momento surge el recuerdo de un olor. El olor del miedo, ese efecto de las apocrinas y otras glándulas en determinadas situaciones límite de la vida. Por ahí quiere ir la trama. La diferencia entre la generación que vivió con miedo y la generación de los libres, que exige lo suyo con manifestaciones ingeniosas, de disfraces, bailes y hasta una carrera de postas de 1.800 horas alrededor del Palacio de la Moneda. Mil ochocientas horas, la misma cantidad de millones que, según cálculos, se necesitan para brindar una educación gratuita y de calidad a todos los chilenos en edad escolar. Los profesores corren junto a sus alumnos. Los policías los miran con indiferencia. Pero la película también registra una toma estudiantil y una represión nocturna, con los tradicionales gases e insultos. Y la música es casi siempre triste, culminando con el "Baile de los que sobran", a cargo de Los Prisioneros. Es que esa larga lucha quedó en la nada. Pero fue una expresión de libertad, algo nuevo en las calles santiaguinas, de edificios mayormente grises.

Detalles curiosos, el profesor de historia que cuenta la versión progre de la Revolución Francesa intercalando una anécdota inventada por un film de Hollywood (quizás él no sepa ese origen), el de tenis señalando la capacidad de los chicos humildes que juegan al frontón con la mano dura y callosa, sin necesidad de paleta, el perro tullido que acompaña a los corredores en la noche (hay varios callejeros a todo lo largo), y la canción de Sergio Denis "Hoy, querida mía", que allá cantan los manifestantes con otra letra, y acá se canta en los estadios, también con otra letra. No recuerdan a Denis en los créditos finales. Qué poca educación.

Para memoriosos. En la Argentina, donde la escuela es libre, gratuita y obligatoria (y mixta) gracias a la Ley 1420 del gobierno del general Roca, hubo entre 1958-62 una larga lucha estudiantil en defensa de la Universidad pública contra el favoritismo del gobierno hacia las universidades privadas. El lema era "Laica o Libre", y algo de esa lucha puede verse en la película "Dar la cara", del maestro Martínez Suárez. Pero ésa es otra historia.