El largo viaje de Alejandro Bordón

Crítica de Catalina Dlugi - El portal de Catalina

Es un documental que se cruza con la ficción, que se conecta con la pintura, la literatura, y que expone con contundente claridad, en un hibrido creativo, lo que ocurrió con Alejandro Bordon  y su calvario de cárcel. Muestra como es una causa abiertamente armada en una circunstancia favorable para ciertas ambiciones políticas y para “calmar ánimos” en muchos casos de asesinatos y ataques a conductores de colectivos. El experimentado realizador Marcelo Goyeneche se juega con una apuesta que incluye actores, a los verdaderos protagonistas, con la creación de climas muy logrados de teatralidad, con una iluminación desde las ideas a las luces sobre un caso paradigmático, que se considera el primero en una serie que luego se multiplicó descaradamente. El 5 de marzo de 2010, Bordón es detenido en el momento que, en Lanus, su lugar de residencia, tomaba un colectivo para ir a su trabajo en Aeroparque. Lo acusan de haber asesinado a Juan Alberto Nuñez, de un tiro en la cabeza, minutos antes. No hay armas, ni testigos, al muerto le dejaron sus pertenencias y frente a ese panorama los policías inventan, que la esposa de Bordon tenía un romance con el chofer y que su marido actuó por venganza. Casi dos años después queda absuelto. Un gran trabajo de Diego Cremonesi acompañado por  Jorge Prado, Tatiana Sandoval y Manuel Vicente. Con los testimonio del propio Bordón, su esposa y su abogado. Y la participación especial de Nora Cortiñas y José Celestino Campusano. Un trabajo de ideas precisas, con una realización impecable.