El hombre que conocía el infinito

Crítica de Facundo Fernández Roldán - Alta Peli

Matt Brown nos trae El Hombre que Conocía el Infinito, cinta basada en la vida y obra del matemático Srinivasa Ramanujan. Este drama biográfico cuenta con las actuaciones de Dev Patel, Jeremy Irons y Malcolm Sinclair.

Los números no mienten:
El Hombre que Conocía el Infinito nos narra la historia de S. Ramanujan, un joven hindú que a pesar de haber vivido en la extrema pobreza y contar con unos estudios precarios en matemáticas -tan sólo tenía el secundario completo-, llegó a ser una de las mentes más brillantes que brindó la raza humana, llegando a desarrollar hasta 4.000 teoremas que al día de hoy siguen siendo motivo de estudio para los matemáticos que le siguieron.

Dev Patel encarna a Srinivasa Ramanujan, un papel que le sienta como anillo al dedo al británico de ascendencia hindú y que ya vimos en otros trabajos de joven actor. Patel es acompañado por Jeremy Irons en el rol de G. H. Hardy, aquel mentor, genio de las matemáticas puras y compañero de investigación de Ramanujan.

La música es correcta, las interpretaciones de los protagonistas son creíbles y la fotografía cumple, por lo que ninguno de los apartados mencionados anteriormente destaca en esta propuesta biográfica.

Si bien El Hombre que Conocía el Infinito no cuenta con lagunas de guion ni otros problemas en su producción, la historia planteada no llega a ser tan interesante, y sumado al pulso narrativo impregnado por el director, los 108 minutos que dura su metraje llegan a resultar un poco densos.

Quizás el mayor problema de esta cinta radica en el hecho de que se retrata a Ramanujan como alguien que solamente sabía matemáticas por intuición, producto de su educación religiosa y su profunda devoción hacia la diosa Namagiri –con la que afirmaba tener conversaciones en sueños–.

Lo cierto es que Ramanujan a pesar de haber contado solamente con formación secundaria, sí cursó la universidad, pero debió abandonar sus estudios de grado debido a que perdió la beca producto de su falta de interés en las materias que no sean matemáticas, llegando así a desaprobar varias asignaturas.

Gran parte de su brillantez radicaba en el hecho de que durante su adolescencia obtuvo dos libros que marcaron profundamente su intelecto: el primero en trigonometría, y el segundo un compendio de teoremas de matemáticas puras, todo esto, sumado a sus inconclusos estudios universitarios hicieron que su genio no sea sólo producto de conversaciones con su diosa.

Durante el desarrollo de la trama se producen los conflictos que resultarán catalizadores para el estallido de la Primera Guerra Mundial, e inclusive en la cinta se muestra como Hardy realiza una lectura de la noticia del asesinato del archiduque Francisco Fernando.

Pero éste conflicto no es remarcado con el fuste que merece, teniendo en cuenta que Ramanujan vivió en Inglaterra durante todo el conflicto beligerante, sufriendo en carne propia los problemas de la guerra, algo que prácticamente es dejado de lado en la cinta.

Conclusión:
Correcta. Esa es la mejor forma de describir a El Hombre que Conocía el Infinito, la cinta no hace agua por ningún lado, pero tampoco destaca en ningún apartado: dirección, actuaciones, música, ambientación, todo está bien presentado desde una forma bastante prosaica pero cumplidora, por lo que no vale pena gastar una entrada en esta cinta si tenemos en cuenta la cantidad de propuestas interesantes que hay en cartelera.