El Hobbit: La batalla de los cinco ejércitos

Crítica de Sofia Ramundo - Alta Peli

Es el fin de la aventura de Bilbo Bolsón que determinará el futuro de la Tierra Media. Con un elenco de primer nivel, la saga de El Hobbit llega a su climax en ésta última entrega con toda la fuerza necesaria para plasmar el mejor de los finales.

Un simple individuo en un mundo enorme

Algunas de las críticas que ha recopilado la adaptación cinematográfica de Peter Jackson para el libro El Hobbit, de J.R.R. Tolkien, se centraban en la idea comercial de partir en tres un libro de sólo 324 páginas. Esto, inevitablemente generó que en el traslado del papel a la pantalla, ciertas cosas sucedieran lentamente y otras tuvieran que agregarse por fuera de lo escrito por Tolkien. Pero, es necesario destacar que a la hora de juzgar pieza por pieza, las películas funcionan. Y es quizás en La Batalla de los Cinco Ejércitos la mejor de las tres, ya que permite concluir la historia que acumuló tanta tensión en las versiones anteriores, con menos excesos y desde una mirada más madura.

Bilbo está haciéndole honor al nombre de su raza, ya que se encuentra precisamente en el “Medio” de todo. Luego del enfrentamiento con el dragón Smaug comienza a ver como progresivamente su amigo Thorin pierde la cabeza con el tesoro al mejor estilo Gollum con su “precioso”, sumale una horda de orcos (cuando no…) que vienen a matar a todos, y pobre señor Bolsón, deberá hacer uso del anillo robado a fin de que el sueño de volver a la Comarca sea una realidad.

En materia de efectos especiales, sabemos que Jackson suele abusar. Sin embargo, en ésta película no sucede en tantas ocasiones. Por supuesto que de a momentos nos preguntamos ¿eranecesario? cuando presenciamos escenas de un Légolas subiendo piedras derrumbándose casi en cámara lenta (y con el peinado siempre perfecto), sin embargo con la potencia de la banda sonora esto puede pasarse por alto y el espectáculo se disfruta.

Mención aparte merece Martin Freeman, quién en esta ocasión interpreta a un Bilbo mucho más adulto y hasta reflexivo, con una particularidad para escenas dramáticas que van más allá de la pantalla y nos concede la posibilidad de sufrir sus penas junto a él, nos alegremos de sus logros y que al llegar a su hogar, sintamos esa familiaridad y melancolía que lo consume.

A pesar de que en está película los momentos cómicos no son tantos como las anteriores, algunas escenas coreografiadas harán que los más fanáticos puedan sonreírse para sus adentros. Algo a destacar es que a pesar de que el título de la misma película hace referencia a una gran batalla, las escenas de peleas no abundan. Es decir, no nos tendrá durante cuarenta minutos viendo las Mil Maneras de Morir de un Orco, sino que habrá que conformarnos con la cantidad de sangre que se derrama.

El gusto general de todo el film es nostálgico. Ciertas pérdidas que atraviesan cada uno de los personajes principales -que no se mencionarán a fin de no spoilear innecesariamente- se viven con profunda emoción. Y esa sensación de que es el final y todo se termina, con escenas como Bilbo y Gandalf fumando su última pipa juntos, permite que los más fanáticos se vayan a casa con un nudo en la garganta. Se ha hecho, diría Frodo.

Conclusión

El Hobbit: La Batalla de los Cinco Ejércitos era la película que se necesitaba para culminar una saga más del mundo Tolkien. Fanatizará a los que han disfrutado de las anteriores, pero no lo suficiente para enamorar a los que las criticaron. Combinando la potencia con tensión y drama, avanza en el mundo fantástico entregando el desenlace que se esperaba.