El encuentro de Guayaquil

Crítica de Paraná Sendrós - Ámbito Financiero

Discutible versión de un enigma de nuestra historia

Bien actuada por un elenco liderado por Pablo Echarri (San Martín) y el colombiano Anderson Ballesteros (Bolívar), el film traerá discusiones por razones históricas y estéticas.

Según las crónicas, el 26 de julio de 1822 el general San Martín y Simón Bolívar mantuvieron una charla a solas a lo largo de cinco horas. Pocos días después, San Martín, ya enfermo y harto de los ventajeros, ingratos y difamadores que lo rodeaban, dispuso que su Ejército de los Andes formase con el de Bolívar el Ejército Unido Libertador del Perú, renunció a sus cargos y se retiró de la vida pública. Con esos hombres, el mariscal Sucre ganaría en 1824 la Batalla de Ayacucho, marcando así, en palabras de Bartolomé Mitre, "la definitiva emancipación sudamericana".

Ahora bien, qué se dijeron exactamente los libertadores en esa charla, nunca trascendió. Hace ya diez años, a partir de cartas y otros documentos, Pacho O'Donnell imaginó para el teatro la última hora de ese famoso encuentro a solas. Lito Cruz y Rubén Stella estrenaron la obra y la llevaron después, durante años, desde el Teatro del Pueblo hasta el propio Guayaquil, pasando por pueblos y ciudades de la soñada Patria Grande, siempre discutiendo con el público después de cada representación. Esa era la idea.

Presupuesto

También causará discusiones la versión cinematográfica de Nicolás Capelli, el director, y Alvaro Arostegui que ahora vemos. Las habrá, motivadas por la historia y las palabras de los personajes (aunque están algo diluidas respecto de la pieza teatral), y también habrá discusiones porque la película, a decir verdad, más bien parece un telefilm medio pobre. Hubo dedicación, voluntad, buenas caracterizaciones y varios agregados para "airear" el texto y aportar nuevos elementos. Faltó más presupuesto, y acaso más ingenio para tensar lo mucho que había de trasfondo, y destacar lo poco que se podía tener (ingenio que se aprecia sólo en algunas ocasiones).

Pablo Echarri y Anderson Ballesteros, el de la serie "Pablo Escobar: el patrón del mal", cumplen debidamente. Naiara Awada (Remedios), Gonzalo Suárez (escribiente Larrain), Arturo Bonin (general Arregui), Rubén Stella (mariscal de la Serna) y Juan Palomino (el singular patriota peruano Riva Agüero) lucen personajes muy interesantes que el guión aprovecha sólo a medias. Aparte, se agradece la presencia de Eva De Dominici, Miriam Lanzoni, Emme y Natalia Morales. Sin dudas, las mujeres que ellas representan tenían cuerpos menos estilizados, pero ese detalle no debería molestarnos.