El dador de recuerdos

Crítica de Alejandro Castañeda - El Día

HACIENDO MEMORIA

Estamos en el futuro. La civilización, desprovista de recuerdos, sobrevive sin emociones. El odio y el amor desaparecieron y el portador de la memoria es un ser cuidadosamente seleccionado. La que manda es una mujer, allí también, que se ve y no se ve, que decide y elige. La humanidad ha quedado en el camino. El film arranca cuando un muchachito (el héroe de siempre) debe hacerse cargo de los recuerdos. El film nos habla –otra vez- de un porvenir inquietante, confortable y frío. Pero la historia no atrapa. Y el cóctel de mensajes de auto ayuda, filosofía de bolsillo y conceptos sabidos, hacen tedioso una propuesta que recién al final gana un poco de de color y calor. Es una pena que actores como Jeff Bridges y Meryl Streep se sumen a este artificio de aliento salvacionista que nos anuncia un mañana con menos lágrimas pero también con menos corazón y sueños. Frasecitas, personajes preocupados y mensajes resabidos (el bebe que abre un tiempo de esperanzas; el miedo a la deshumanización) se disuelven entre palabras edificantes y gastadas.