El conjuro 2

Crítica de Matías Gelpi - Fancinema

CONSAGRACION

Desde hace mas de una década, precisamente desde la salida de El juego del miedo (Saw, 2004), que el realizador malayo James Wan es candidato a consagrarse como el renovador del cine de terror norteamericano. Sin embargo, lo visto de sus películas de terror hasta ahora había sido correcto (como El títere, 2007) o una interesante vuelta a las fuentes como La noche del demonio (Insidious, 2010) o la mejor El conjuro (The conjuring, 2013), pero no mucho más. Contra todo pronóstico lógico, en 2016 Wan aparece con la que posiblemente su mejor película hasta la fecha, que también es un éxito de taquilla.

Vamos a hablar primero de los aspectos negativos de El conjuro 2 que no es una obra maestra porque no es perfecta, pero es una gran película igual, porque es implacable es sus aspectos positivos. La principal crítica que le cabe es que, en su segunda hora, cae en la repetición excesiva de ciertos elementos argumentales que derivan en una resolución un poco apurada y no del todo clara. Le sobran minutos a la película de Wan que, además, en esta mixtura de elementos terroríficos modernos y de vieja escuela que propone, a veces abusa del susto fácil subrayado con sonidos estrambóticos, un rasgo contemporáneo bastante insoportable.

Dicho esto, expliquemos porqué El conjuro 2 es una gran película. Wan le suma a su conocida habilidad para diseñar secuencias de miedo perfectas, una serie de aciertos narrativos que le agregan sustancia al relato paranormal. Apoyado en un efectivo elenco encabezado por Vera Farmiga y Patrick Wilson que interpretan al matrimonio Warren, cazafantasmas protagonistas indiscutidos de la franquicia, el director logra algo que parecía imposible de encontrar entre las 200 millones de películas de terror cínicas y malas copias de El proyecto de Blair Witch que se estrenan por año, que sintamos empatía por los personajes. Ed y Lorraine Warren son personas reales, psíquicos famosos y cuestionables de acuerdo a nuestro nivel de fe y credulidad con respecto al universo paranormal, pero como personajes de ficción son héroes despreciados por una sociedad hipócrita que a la vez los necesita, y que además comparten un vinculo amoroso trascendente y bien desarrollado como casi nunca se ha visto en el cine de terror. La enorme primera hora de El conjuro 2 es un drama con demonios insidiosos que en sus mejores momentos, y salvando algunas distancias, recuerda a lo mejor de El exorcista (William Friedkin, 1973). Más allá de la posesión demoniaca, claro está, hablamos de esta idea de que el mal inhumano que se mete con los más débiles y humildes, sea vencido con lo más cálido que tiene para ofrecer la humanidad, que es el sacrificio de unos para ayudar a otros.

Estamos ante la consagración de James Wan como narrador lúcido, ya que sorprende con lo que elige contar y cómo lo cuenta. La primera hora de El conjuro 2 es lo que debería aspirar a filmar cualquier realizador, a tal punto que vuelve insignificante las fallas que aparecen en la hora y cuarto final.