El cadáver de Anna Fritz

Crítica de Alejo Paredes - La cuarta pared

El Cadáver de Anna Fritz cuenta justamente la triste historia del cadáver de Anna Fritz, una popular y recientemente fallecida actriz (y ficticia, claro está). Durante una noche entera, su cadáver se encuentra atrapado en una morgue junto a Iván, Javi y Pau, éste último el celador de la morgue. Los tres, empujados por el instinto masculino violento, comienzan a toquetear el cuerpo desnudo de Anna y... bueno, "una cosa lleva a la otra". O sea, se violan el cuerpo sin vida. Dos de ellos lo hacen, creyendo que está todo bien porque está muerta. Sólo que (¡chan chan!) no lo está (¡¡chan chan!!).

La película de Héctor Hernández Vicens nunca se molesta en explicar qué fue lo que le pasó a la joven ni por qué revive durante su violación (sí, así es). En vez de eso, la historia se enfoca en el trío de necrófilos que tienen que buscar alguna manera de evitar que los descubran. Así comienza una sucesión de secuencias que mantienen al espectador pegado a su asiento, mientras que los tres enfermitos discuten sobre qué hacer y la resucitada Anna Fritz trata de escapar.

Es innegable que el film es un triunfo en lo que a cine de suspenso/terror se refiere. Pero creo que hay que preguntarse por qué es tan efectiva, y si lo es de la manera correcta. El director ha dicho que se inspiró en una historia real, sobre un celador de morgue que, violando a un cadáver, terminó reviviéndolo. El celador inmediatamente fue a avisar que la chica seguía viva. Según Hernández Vicens, se preguntó qué pasaría por la cabeza del celador al saber que todo el mundo iba a enterarse que era un enfermo levanta-muertos (¿chiste feo?). En la película, pasa exactamente lo opuesto.

Lo cual quiere decir que aquí, lo que más le interesa al director es la historia de los tres violadores. Toda la parte sobre Anna reviviendo es algo añadido para que la película no sea tan corta, y claramente no es el principal interés del realizador. De hecho, la mujer pasa la mayor parte del filme en una camilla, desnuda, casi siempre a merced de los tres protagonistas masculinos. Alba Ribas, quien la interpreta, hace un trabajo excelente con el pobre rol que le dan. Es una pena ver a una actriz tan talentosa desperdiciada en una película tan baja como ésta.

Aclaro: no es mala, es baja. Toda la tensión del filme surge de varias escenas perturbadoras de violencia contra la mujer. Hernández Vicens no juzga a los hombres, aunque sí les da el final que se merecen. Pero el punto es que el truco de crear miedo en la audiencia poniendo a una mujer en peligro ya es visto como la objetivización sexista que es (por más efectiva que sea). El director se ha defendido de críticas feministas diciendo que "tener sexo con un cadáver no tiene nada que ver con el machismo o el feminismo". En realidad, sí tiene que ver cuando se trata del cadáver de una mujer.

En esta época en la que hay mayor conciencia sobre los argumentos feministas, también hay que observar cuidadosamente el arte que admiramos. ¿Por qué este filme me causa tanta impresión? ¿Lo está haciendo de la manera correcta? ¿No estará dejando de lado a alguien? ¿En qué punto la manipulación emocional, tan necesaria para las artes narrativas como el cine, se convierte en abuso emocional?

VEREDICTO: 4.0 - NI UNA MENOS

No podemos mentir: El Cadáver de Anna Fritz es escalofriante. Pero las razones por las que lo es son preocupantes, así que hay que incluirla en la lista de películas de terror degradantes hacia la mujer (una lista, vale decir, bastante extensa).