Dolittle

Crítica de Federico Vargas - Cinéfilo Serial

«Dolittle» es una película dirigida por Stephen Gaghan y escrita por Thomas Shepherd, Chris McKay y Stephen Gaghan. Está protagonizada por Robert Downey Jr., Tom Holland, Rami Malek, John Cena, Antonio Banderas, entre otros.

Después de dos anteriores adaptaciones del famoso Doctor Dolittle, esta tercera parte está llena fantasía y aventura por todas partes. La trama es bastante sencilla, por ende la película se va a encargar al 100% de poner toda la carne al asador en cuanto a las aventuras que vivirán nuestros personajes. El problema central de todo esto es que hay muchas situaciones que pasan tan rápido que no nos da el tiempo a nosotros como espectadores para poder comprender cómo se conocen los personajes, cuáles son sus objetivos, su historia de origen, etc. Esto no solo logra que la audiencia se desconcentre sino que también uno se pierde al intentar retener toda la información posible.

Y al tener todos estos problemas para la historia, los que más sufren son los personajes. El elenco de voces es maravilloso y los personajes llegan a ser un poco entrañables como para que tratemos de pasar por alto la rapidez con la que se cuentan los hechos. ¿Y Robert Downey Jr.? Tiene un papel que constantemente lo hace pasar vergüenza, logrando que este personaje no ayude en nada en ningún momento y sus gesticulaciones y diálogos sean muy monótonos.

Pero así como tiene sus cosas malas, «Dolittle» tiene sus cosas buenas, esencialmente en el apartado técnico. La fotografía, los vestuarios, los efectos especiales y alguna que otra canción de la banda sonora logran sacar a flote, por momentos, al film. Incluso estos aspectos técnicos nos pueden llegar a resultar familiares de films live action de Walt Disney Pictures, así que si bien no son nada originales, están muy bien construidos, armados y realizados.

En síntesis, «Dolittle» no llega a ser una película apta para todo público, ya que a los más grandes (e incluso capaz a adolescentes y algún que otro niño) les resultará sumamente irritable lo soso y tonto que es todo el contexto de la película, a pesar de algunas cosas buenas.