Desesperada

Crítica de Hugo Zapata - Cines Argentinos

Entre fines de la década de 1980 y hasta los primeros años del siglo 21 la filmografía de Philip Noyce atravesó su período más prospero con muy buenos títulos que tuvieron una gran recepción popular.

Entre ellos se destacaron el excelente thriller psicológico Dead Calm (con Nicole Kidman), Juego de patriotas y Peligro inminente (basadas en las novelas de Tom Clancy), la adaptación de El santo con Val Kilmer, El coleccionista de huesos y el clásico Furia ciega, una de las mejores comedias de acción de los ´80 con un inolvidable Rutger Hauer.

En el 2002 presentó su obra más aclamada en materia de premios, Rabbit-Proof Fence y luego en el 2010 llegó su última producción exitosa en Hollywood con Agente Salt (Angelina Jolie) que le hizo más justicia al cómic de Black Widow que el reciente fiasco oficial de Marvel.

Entonces llegó la debacle.

En el 2014 el desastre comercial de El dador de recuerdos, basada en la novela de Lois Lowry, lo desterró de los grandes estudios. La película no era mala y tenía un buen elenco pero se estrenó en un momento donde las propuestas sobre futuros distópicos con adolecentes habían saturado. Como le ocurrió a otros colegas de su generación, Noyce hoy se la rebusca filmando capítulos en series de televisión y películas malas de bajo presupuesto.

Desesperada fue escrita por Chris Sparling responsable de Enterrado (con Ryan Reynolds) y presenta un concepto similar donde el conflicto se desarrolla en una franja de tiempo limitado. El problema es que presenta un concepto desafortunado que no termina de convencer.

Noyce propone una propuesta pochoclera que se relaciona con el drama de los tiroteos en las escuelas de los Estados Unidos y sobresale por su falta de tacto y sensibilidad para tratar el tema.

Naomi Watts encarna a una super madre, muy propia de las heroínas de los años ´90, que con la ayuda del mejor smartphone del mundo mueve cielo y tierra para salvar su hijo de un tiroteo en un instituto escolar.

Si al menos la historia hiciera un esfuerzo para trabajar la temática con un mínimo de contenido que alentara algún tipo de reflexión se le podría perdonar su carencia de suspenso, sin embargo Deseperada se siente como una burda explotación comercial de una problemática que sigue vigente en la actualidad.

Este es probablemente el trabajo más desapasionado de la carrera de Noyce, quien ofrece un pseudo thriller sin alma que falla por completo a la hora de crear situaciones de tensión y tras los primeros 30 minutos se convierte en un relato aburrido.

Más allá de correr por los bosques y hablar por teléfonos con un rostro angustiado, Watts tampoco tiene la posibilidad de sobresalir con un personaje se limita a vivir situaciones inverosímiles. Cuesta creer que esta es una producción del mismo realizador que en el pasado hizo Dead Calm, que no en vano se convirtió en un clásico de los ´80.

Una decepción.

Frente a otros estrenos más prometedores que renuevan la cartelera no vale la pena perder el tiempo con esto.