Desaparecido

Crítica de Martín Goniondzki - Cinéfilo Serial

Una madre no se detendrá ante nada para intentar recuperar a su hijo cuando éste es secuestrado delante de ella en un parque de diversiones.

Bajo esta simple premisa se desarrolla “Desaparecido”, el nuevo film de Luis Prieto (“Pusher”). El film nos presenta a Karla Dyson (Halle Berry) y su batalla legal con su ex marido para mantener la custodia de su hijo. La cuestión es que también deberá luchar literalmente para recuperarlo de unos secuestradores que se lo llevan del parque de diversiones mientras que la atareada madre atiende una llamada telefónica y lo pierde momentáneamente de vista.

Luego de un prólogo bastante extenso donde se nos presentan a los personajes y sus conflictos cotidianos, comienza un vertiginoso thriller donde la protagonista emprenderá una persecución automovilística para no perder el rastro de su retoño. El problema del film no solo radica en la archiconocida premisa que establece de “Madre que lucha por recuperar a su hijo a toda costa”, sino también en la creación de personajes que generan poco interés, en la caída en lugares comunes, y en una forma poco imaginativa de presentarnos los acontecimientos.

Con un relato que vimos infinidad de veces, lo original debería pasar por la forma en que se nos presentan los hechos que rodean a la trama. No obstante esto no ocurre y todo lo que vemos es bastante convencional y estereotipado.

Si bien el film tiene algunos elementos atractivos como el ritmo vertiginoso, el talento de su protagonista (Berry es buena actriz pero últimamente cae en proyectos flojos como éste), y secuencias de acción logradas, las lagunas narrativas, la sobreexposición de los acontecimientos mediante los soliloquios de Karla que habla sola, y los giros completamente predecibles, terminan de redondear una película corriente, anodina y sin alma.

“Desaparecido” parece un rejunte de películas más exitosas como “Máxima Velocidad” (1994), “Reto a Muerte” (1971) e incluso tiene algunos puntos en común con la cinta de Berry de 2013 “911: Llamada Mortal”, que tampoco era una joya pero resultaba más interesante que el film que aquí nos convoca.

Por el costado técnico, el largometraje presenta algunas secuencias bien logradas pese a no ser descollante lo que se nos muestra. Por el lado de la fotografía y la música se nos presentan dos aspectos bastante genéricos que no llegan a destacar del todo.

En síntesis, “Desaparecido” es una propuesta regular que solo interesará a aquellos espectadores menos exigentes o que se encuentren encerrados un fin de semana lluvioso sin ninguna otra alternativa o plan más atractivo.