Desaparecido

Crítica de Hugo Zapata - Cines Argentinos

Halle Berry vuelve a tropezar con la misma piedra en otro thriller fallido relacionado con secuestros, como ocurrió hace unos años en 911: línea de emergencia.

Que una actriz de su envergadura hoy trabaje en películas clase B de televisión es un retrato de todo lo que funciona mal en Hollywood.

Desaparecido es peor que 911, film que tenía un primer acto bastante sólido hasta que luego lo arruinaban con situaciones exageradas.

En esta propuesta la dirección corrió por cuenta del español Luis Prieto, quien no tenía ninguna experiencia en el género de acción y ofrece un trabajo desapasionado donde abundan las escenas ridículas.

El film puede despertar unas cuantas carcajadas por la estupidez de su contenido, salvo que hayas desperdiciado una entrada de cine en este fiasco. En ese caso no te va a causar tanta gracia.

Halle Berry interpreta a una camarera que lleva una vida normal hasta que su hijo es secuestrado por un par de criminales. A partir de ese momento su personaje, que era una mujer corriente, se transforma de la nada en la heredera de Frank Martin, de la saga El transportador.

Con una minivan que la protagonista seguramente le compró a Dom Toretto (Vin Diesel en Rápido y Furioso), de otro modo no se explica su mega velocidad, la protagonista persigue a los villanos que se mueven en un Ford Mustang.

Auto ícónico del cine que alguna vez brilló en filmes como Bullit y 60 segundos.

Sin embargo la minivan de Halle siempre está a la par de los secuestradores y en el camino genera un montón de destrozos en la autopista sin que la policía se inmute.

Las secuencias de acción son aburridas, especialmente las persecuciones interminables, y el conflicto es tan pobre que arruina el misterio que podía haber tenido el concepto de la historia.

Ni siquiera la presencia de Berry levanta esta propuesta, ya que está a cargo de un personaje que no le da ninguna posibilidad para destacarse.

Secuestrado es una película mala que no tiene ningún tipo de respeto por el género y toma a los espectadores por tontos con un argumento mediocre.

No vale la pena desperdiciar una entrada al cine en una película clase B de televisión cuando podés ver otras propuestas más estimulantes.