Cuatreros

Crítica de Alejandro Turdó - A Sala Llena

Ensayo archivista y familiar

Lo nuevo de la directora Albertina Carri se llama Cuatreros (2016), y como suele ser costumbre en la mayoría de los trabajos de la autora, es una obra cuyo mayor peso reside en sus propias reflexiones, en este caso rescatando al mítico gaucho Isidro Velázquez conocido como “el último gauchillo alzado de la Argentina” al mismo tiempo que indaga sobre la obra de su padre -desaparecido junto a su esposa durante la última dictadura militar de nuestro país- y su propia experiencia, acompañada por un sinfín de material de archivo.

Carente de una estructura narrativa diagramada de forma convencional, el film va enhebrando el mito del popular Isidro Velázquez, visto también como un asaltante y secuestrador, quien fuera un personaje notorio del norte de nuestro país en la década del ’60, junto con pasajes del libro que el propio padre de Carri había escrito sobre Velázquez durante el mismo período de los hechos.

Apropiándonos de las palabras de la autora, la película es una “no película” y la lectura performática llevada con su propia voz en off acompaña el viaje autobiográfico ficcional interior que se construye desde el relato. Las más de 200 horas de material de archivo utilizado dan una impronta muy particular a aquello que se expone, potenciado por los pensamientos y reflexiones de Carri.

Y hablando de dicha impronta, la disposición visual del material también plantea un desafío poco usual para el espectador. Durante gran parte del film vemos al unísono tres “pantallas” a través de las cuales se presentan distintas imágenes que acompañan al componente oral. El hecho de exponer estas tres pantallas al mismo tiempo obligan al espectador a tomar una decisión respecto de qué elegirá ver y cómo.

Una obra que, definitivamente, tendrá otro sabor para los más inmersos en el cine de Albertina Carri y esas temáticas tanto históricas como de su background familiar, elementos fundamentales y primordiales de su estilo cinematográfico que aquí nuevamente se ponen en evidencia.