Construcciones

Crítica de Horacio Bernades - Página 12

"Construcciones": de padre a hijo

En el film de Restelli, una lente de aumento filma la cotidianidad de un chico y su padre, mientras una lente en teleobjetivo registra lo que la circunda. 

El chico juega a la pelota, de pronto ésta se le va y viene directo hacia la cámara. El chico está por pedirla, pero de alguna manera lleva impreso en su ADN que “no se puede” dialogar con la cámara. No lo hace. Es el camarógrafo el que, menos dogmático con la cuarta pared y esas cosas, se la pasa. Es un momento raro de la película cordobesa Construcciones. Raro porque está suelto, no obedece a ningún sistema representativo ni a ninguna intención previa, simplemente “pasó”, se resolvió así y así quedó en el montaje final. La ópera prima de Fernando Martín Restelli es una insólita coproducción cordobesa-qatarí. Fue parte de la Competencia Nacional del Festival de Mar del Plata y de la última edición del DocBuenosAires. Habla de la relación entre un chico y su padre. Pero la realidad que los rodea es como una caja de resonancia que pone esa relación en un contexto más amplio.

Pedro trabaja como sereno. Cuida obras en construcción. A veces, para matar el tiempo fabrica cosas. Unos juguetes caseros para su hijo Juampi, por ejemplo. Cuando no cuida obras, Pedro --que es un señor bastante mayor-- cuida a Juampi, de día, en la zona semisalvaje donde viven, a cuadras de la ruta, en La Calera. Le da de comer, lo prepara para ir a la escuela, repite con frecuencia la palabra “coso”. Juampi tiene una mamá bastante más joven que Pedro, Jesica, a la que visita algunos días por semana. Jesica se comporta un poco como si fuera la tía, pero Pedro igual la usa como “Cuco”. “Mirá que le cuento a Jesica lo que hiciste, ¿eh?”Juampi es un chico inquieto. Cuando come, sentados con el papá uno frente al otro, cada uno en una cama y usando una mesita de luz para apoyar los platos, hace sonidos raros para hacerse entender, se sacude como si le hubieran pasado corriente eléctrica, amaga acostarse en la cama. Un día se manda una macana y el padre lo amenaza con una zapatilla.

Construcciones está vista a través de una doble lente. Una lente de aumento filma esa cotidianidad, una lente en teleobjetivo registra lo que la circunda. Salvo que esta segunda lente, si se permite la licencia, no es visual sino auditiva. Capta la televisión y la radio, que informan sobre la situación económica. En un momento un especialista analiza por radio la reforma previsional del macrismo y habla en particular sobre la situación de los trabajadores no registrados, que quedan desamparados. No puede no pensarse qué va a ser de Pedro en unos años más, cuando le llegue la edad. Una de esas películas en las que personajes reales hacen de sí mismos, Construcciones está filmada con un estilo rústico que le sienta muy bien. Algunos elementos generan incógnitas. Por qué Juampi no vive con la mamá, aunque sea algunos días por semana, por ejemplo. Ningún dato permite inducirlo, y queda sin responder.