Colossal

Crítica de Vanesa Fognani - Notinac

Tener super poderes es una fantasía recurrente para cualquier ser humano. Ser mínimamente poderoso, en especial cuando las rachas no son adelantadoras, es un don que todos quisiéramos tener, desde ahí, desde ese pensamiento casi lúdico y fantástico, desde ese deseo universal, arranca Colossal, la nueva película del español Nacho Vigalondo. Anne Hathaway es Gloria, una treintañera desocupada, alcohólica, desaliñada, que está en un colapso existencial, es una chica de pueblo pero vive con su novio “exitoso” Tim (Dan Stevens, la bestia de La Bella y la Bestia) en un piso en Manhattan. Tim es un hombre frio y poco comprensivo, de hecho en el primer dialogo Vidalongo muestra el temperamento salvaje de este personaje: literalmente el joven la hecha a Gloria de su departamento, le dice que tiene que rever su situación de adicta y la manda a su pueblo natal.

Gloria, quien se muestra vulnerable la primera parte de la película, se muda a una casa vacía que tienen sus padres. Colossal, arranca bien, la bella Anne Hatway, despunta y marca terreno, en este dramadie – para mí es la reina de este género- que juega mucho con la ironía. Gloria está sola en ese pueblo, hasta que se reencuentra con Oscar – brillante Jason Sudeikis- un amigo de la infancia con quien comparte un secreto. Vigalondo – V/H/S, Open Window- es hábil, nos hace poner la atención en la relación Gloria/Oscar, incluso hacernos ilusionar con un posible acercamiento amatorio, pero promediando la película vira el eje y convierte la trama en una película de Sci-Fi. Gloria sigue tomando, su vida es un fracaso, pero ahora se ha convertido en una especie de Godzilla que arrasa con quien se le interponga.

La mitología oriental se mete en esta película que comienza a enloquecer: en Seúl aparece un monstruo y ese monstruo es Gloria (bien al estilo Bong Joon Ho, de The Host). Las flaquezas de la muchacha la convierten en una amenza. Porque la vulnerabilidad la hace mutar, y la convierte en un fenómeno, la amistad con Oscar, comienza a violentarse, creando una rivalidad que se tornará incómoda para el espectador. Vidalongo expone, mediante la entelequia, la violencia de género y esto es interesante: Gloria debe enfrentarse con esa furia, pero ya no es débil, sino que ahora cuenta con poderes y tiene la fuerza de una heroína. Colossal es una película absolutamente femenina que expone las miserias humanas desde lo fantástico. Porque Hahtaway es nuestra mujer maravilla y desde aquí la bancamos.