Close

Crítica de Emiliano Basile - EscribiendoCine

Muchas películas tratan sobre el despertar sexual en la adolescencia, pero muy pocas hablan de la fuerte censura social que recae sobre los jóvenes y los obliga a reprimir cualquier actitud de ternura y sensibilidad. Este proceso de deshumanización es retratado con gran habilidad en Close (2022).

Léo (interpretado por Eden Dambrine) y Rémi (interpretado por Gustav De Waele) son dos inseparables amigos de 13 años que pasan sus días jugando en el campo de sus padres y compartiendo todas las actividades que realizan. Sin embargo, al comenzar el colegio, sus compañeros los tildan de homosexuales por ser muy cariñosos el uno con el otro. Leo, sorprendido por la acusación y con intenciones de ser aceptado por el grupo escolar, se distancia de su amigo.

La censura social se convierte en autocensura para Leo, quien toma distancia de su mejor y único amigo, Rémi. Sin embargo, Rémi no tiene la misma fortaleza y reacciona de la peor forma posible. Ante esta situación, Leo es invadido por la culpa y obligado a crecer de golpe. Este golpe emocional terrible es difícil de procesar mientras continúa con su vida diaria de manera errática.

De esta manera, el entrenamiento de hockey sobre hielo de Leo cumple una función narrativa y expresiva. Detrás de la vestimenta y los acrílicos que lo separan del público observador, Leo es fuerte, seguro de sí mismo y autosuficiente. Frío como el clima en el estadio, recibe los golpes del juego y soporta la presión del entrenador y sus compañeros. El trabajo en el campo y la relación con su hermano mayor funcionan de manera similar: son la aceptación del fin de la felicidad.

El film de Lukas Dhont sigue la forma audiovisual de los hermanos Dardenne, con una cámara en mano muy cerca de los personajes, observándolos y destacando detalles de sus gestos y miradas, que dicen mucho más que las palabras. Sin juzgar nunca a los personajes, entendemos sus emociones a flor de piel por sus actitudes humanas. El golpe bajo queda fuera de campo y la sensibilidad está en primer plano.

Es importante destacar que se trata de una producción belga. Los problemas y la manera de resolverlos siguen protocolos específicos que el film reproduce. Lo vemos en la escuela cuando activan mecanismos de "contención" para los estudiantes que, lejos de ayudar, profundizan el dolor de Léo. Con estas cualidades, Close arma un relato de pequeñas situaciones que tiene la capacidad de lograr grandes emociones.