Cassandra

Crítica de Jimena Díaz Pérez - EscribiendoCine

Trabajo de campo

Dirigida por Inés de Oliveira Cézar (Cómo pasan las horas, El recuento de los daños), Cassandra (2012) se centra en la historia de una joven egresada de la carrera de Letras que comienza a trabajar como pasante en una editorial. Sin saberlo, su nuevo empleo la conducirá a un escenario distinto que la transformará por completo.

Cassandra (Agustina Muñoz) tiene muy en claro cómo quiere desarrollar su profesión. Y la oportunidad que le ofrece su editor (Alan Pauls) es perfecta para dar los primeros pasos: escribir una nota sobre los aborígenes que habitan el Impenetrable chaqueño. Dispuesta a alcanzar sus objetivos, la protagonista emprende un viaje en el que el público se convertirá en acompañante, además de partícipe.

La película de Inés de Oliveira Cézar se destaca por la excelente construcción del relato, en el que juegan un papel fundamental las imágenes de Chaco y la voz en off. Porque si bien la realidad de las comunidades aborígenes es una de las aristas principales del film, también lo es la vida de Cassandra antes y después de tener contacto con ellas.

La inquietud de saber cómo se desenvolverá la joven en un lugar que le es desconocido, de qué manera utilizará los numerosos testimonios que va consiguiendo a lo largo de la travesía y descubrir hasta qué punto la realidad ajena se convertirá en propia, son algunas de las incógnitas que plantea Cassandra.

Las actuaciones de Muñoz y Pauls le dan fuerza a una historia atrapante en la que sobresale el paralelismo y la unión de dos mundos distintos, que quizás logren converger.