Carol

Crítica de Martín Escribano - ArteZeta

Injustamente excluida de las nominadas a Mejor película, Carol es uno de los puntos altos de esta temporada de Oscars. Con una Cate Blanchett, para variar, fantástica y una Rooney Mara (The Social Network, Her) que sigue demostrando su versatilidad, la pareja que conforman Carol Aird y Therese Belivet quedará en la historia del cine grande. Ocurre que el amor entre estas dos mujeres se apoya en el amor que les tiene su director Todd Haynes (I’m Not There, Velvet Goldmine), que ha sabido poner en imagen la siempre turbulenta fuerza del deseo sin dejar de lado la frialdad que caracteriza a la literatura de Patricia Highsmith.

Lo de Ed Lachman en la fotografía es memorable, sirviéndose del fuera de foco y de los reflejos para representar ese otro mundo al que acceden Carol y Therese cuando se encuentran. Se respira en la atmósfera una suerte de erotismo noir extremadamente particular. El uso dramático del sonido también se destaca y Kyle Chandler, como el marido de Carol, entrega uno de los mejores papeles de su carrera.

Salvo la Palma de Oro que ganó Rooney Mara en Cannes, Carol viene siendo una de las perdedoras cuando hablamos de galardones, pues no obtuvo triunfos en los Globos de Oro ni en los BAFTA. No hay excusas, sin embargo, para dejarla pasar. El año recién empieza pero Carol va a estar entre los diez mejores estrenos de 2016, no hay dudas de ello