Calvario

Crítica de Beatriz Molinari - La Voz del Interior

Con la fuerza de una plegaria.

El padre James se queda sin palabras cuando en el confesionario escucha una declaración de guerra, una amenaza y el anuncio de un acto de justicia tardía contra el hombre equivocado. Brendan Gleeson protagoniza Calvario, la película del británico John Michael McDonagh, una historia sobre las penurias de un cura que ejerce la acción pastoral en una pequeña comunidad irlandesa.

Nada más lejos del paraíso como ese lugar habitado por hombres y mujeres que parecen la encarnación de los siete pecados capitales. Pero la película asume ese relato desde el punto de vista de un hombre piadoso, que prefiere confiar y no delata al agresor. El padre James vive y siente las pruebas impuestas por una fuerza superior, superando la frialdad del dogma.

Un hecho aberrante, cometido en el pasado, busca expiación. No hay como un ser bueno para dar rienda suelta a la violencia contenida, alentada por un contexto hostil.

La película recorre las estaciones del calvario personal del padre James. En la relación con la feligresía que ha adoptado el cinismo como forma de vida, el cura va descubriendo aspectos del mal, y los límites de su propia fortaleza, aunque la fe no decae. Será el cordero sin reclamar nada.

El actor mantiene al espectador atento y emocionado. Inmenso su trabajo con el rostro que remite a los dramas de Bergman. En la soledad del paisaje, tan grande como la tristeza del sacerdote, aparecen otros personajes complejos y difíciles de catalogar, que alimentan el thriller con sus miradas y diálogos. Cada uno de ellos abre la perspectiva de una reflexión sobre temas que trascienden la anécdota.

En las distintas estaciones del calvario se alude al suicidio, la violencia de género, la lascivia y la soberbia, el racismo, la doble moral, el miedo a la muerte, su aceptación; la posición acomodaticia del clero; la falta de devoción. Los personajes ostentan un humor soez y provocativo que aporta más desesperación que simpatía. Van al grano, sin pudor, mientras el padre James piensa una y otra vez en el mandamiento que señala "no matarás".

Gleeson está acompañado de un elenco notable: Kelly Reilly es Fiona, la hija de James y su esposa fallecida antes de consagrarse sacerdote. La actriz juega el rol de quien ama e interpela. Chris O'Dowd es Jack, el carnicero; Dylan Moran, el millonario impune; Aidan Gillen, el médico ateo; Emmet Walsh, el escritor anciano.

La costa oeste de Irlanda y la asombrosa montaña Benbulben son fotografiadas por Larry Smith, inmensidad también bergmaniana que permanece impasible ante el dolor humano.

Brendan Gleeson, en el rol del cura de anticuada sotana negra, protagoniza una película reveladora, que plantea, sin concesiones, el tema de la pedofilia en el seno de la Iglesia y sus consecuencias irreparables en la feligresía decepcionada.

Calvario
Drama
Excelente
Guion y dirección: John Michael McDonagh. Fotografía: Larry Smith. Con Brendan Gleeson, Kelly Reilly, Chris O'Dowd, Dylan Moran, Aidan Gillen, Emmet Walsh. Para mayores de 16 años. Duración: 110 minutos. Complejidad: media. Sexo: nulo. Violencia: media.