Calabria

Crítica de Cristian Colantonio - La Butaca Web

Calabria es una sencilla y profunda roadmovie que sin tanta pretensión, nos hace reflexionar sobre de dónde venimos, hacia adónde vamos y qué pasa en el medio, o sea, sobre el desarraigo, la muerte y el amor, que no es poco.

Con una música hipnotizante interpretada por uno de los protagonistas, colocan al espectador sobre un plano más aterrizado, aunque sublime de la acción para aplacar la ansiedad que el común de la gente experimenta cuando se sienta frente a una butaca.

Aquí, dos compañeros de trabajo –un gitano serbio y un portugués- que trabajan en una empresa funeraria, deben conducir mil cuatrocientos (1400) kilómetros en auto y cruzar las fronteras de Suiza hasta Italia, específicamente a Calabria, con los restos de un trabajador inmigrante, como ellos.

La ruta, plagada de túneles, nos invita a cerrar los ojos para reflexionar sobre lo que nos sucede en nuestro interior, como también, la intimidad en el plano más recurrente de ellos sentados en el auto frente a la ruta, pero con la cámara adentro, lo que produce un acertado paralelismo con la posición de nuestras butacas.

Con esta película, este director deja entrever su vasta experiencia en retratos documentales y demuestra cómo su conocimiento está al servicio de un relato que lo plantea como la no ficción.