Cadáver

Crítica de Ximena Brennan - Cuatro Bastardos

Cadáver: Un fantasma viene a verme.
Luego de ver una película como “Cadáver (The Possession of Hannah Grace, 2018)”, uno se queda pensando en cómo son las modas, las épocas, las rachas en el cine de género por estos tiempos. Y éste en particular – el subgénero sobre las morgues, las autopsias y los cuerpos inertes que nos regaló exponentes interesantes en los últimos años- corre con la misma suerte. Pertenece, ni más ni menos, a una moda.
Y tal es así que películas como la española “El cadáver de Anna Fritz (2015)” y la inglesa “La Morgue (The autopsy of Jane Doe, 2016)” marcaron el advenimiento de otro tipo de films dedicados a los fenómenos paranormales. Pegaron fuerte, gustaron y todos especulaban con que representarían el inicio de una serie de películas similares. Pasaron los años, no aparecieron en un buen momento (por lo menos no en términos comerciales), pero hoy somos testigos del estreno de un nuevo exponente.
Megan -la actriz canadiense Shay Mitchell, vista ya en varias series- quedó desempleada en la policía debido a un incidente con su compañero, del cual es responsable. Buscando un nuevo trabajo acorde a su profesión, no tiene mejor idea que comenzar en la enorme morgue de un hospital, cumpliendo el turno nocturno totalmente sola. En una nueva entrega, a Megan le llega un cadáver extraño (debido a su rostro, su postura y sus antecedentes). Y allí la película del holandés Diederik Van Rooijen comienza a crecer a pasos agigantados.
Lo interesante de “Cadáver” es que se parece a otras pero no es igual a ninguna. Desde su inicio poco sorpresivo (un ritual de exorcismo a una joven con muy buenos momentos), dejando pasar tres meses en la cronología de la película, hasta llegar a la morgue en cuestión, nada parece salirse de lo habitual dentro de los cánones del género. El film despliega su fuerza a partir de los hechos misteriosos que le ocurren a su personaje protagonista, que conocemos luego. Su potencial es justamente ese: con un presupuesto limitado logra tensión, drama y un definido crescendo en los hechos.
Sumado a eso, el film opta por algunos recursos nuevos para los sustos, tiene escenas ocurrentes y visualmente es increíble. Aunque por momentos puede resultar un poco “televisiva” en su estructura, indaga correctamente en el drama de la protagonista –ni mucho ni poco, correctamente- y crea un mundillo de pequeñas historias: la de la exorcizada y su padre, la de la médica amiga, la del policía ex novio. Así, la película puede pecar de caótica, sin embargo nada queda librado al azar y va construyendo una atmósfera propia de suspenso que coquetea con otros géneros diferentes.
“Cadáver” es otro buen exponen del género –quizá no el mejor dentro de su temática- que los amantes del cine de terror disfrutarán, e incluso hasta puede que le perdonen algunos detalles predecibles. En definitiva, tiene todo lo que tiene que tener como película de horror y lo importante es que se sostiene hasta el final.