Bus 657: El escape del siglo

Crítica de Julián Brennan - Cinergia

Cuando las cosas van de mal a peor

En este tipo de películas siempre se va con un pre-concepto de que son todas iguales, de que son todas “Bolas de Fuego Empantanadas” como cuando Burt Reynolds apareció presentando su última película en Los Simpsons. El caso de Bus 657, el escape del siglo (Heist) no es muy diferente: muchos tiros, diálogos que no aportan, insultos a falta de un buen guion, lo típico de una película de acción pochoclera y de mala calidad.
Termina siendo una mezcla de películas. Una rara combinación entre John Q (2002), La gran estafa (Ocean's Eleven, 2001) y Máxima velocidad (Spedd, 1994).
Si hay que buscarle algo positivo al film del director Scott Mann, es que logró reunir un elenco que puede atraer, sobre todo por el incansable Robert de Niro, y se le puede halagar un final que no estaba dentro de los planes de este espectador. Más allá de eso, termina siendo obvia y aburrida.

Actores:

Jeffrey Dean Morgan: este actor conocido principalmente por su papel como padre de los hermanos Winchester en la serie Supernatural o por su papel en la película de héroes Watchmen (2009), tiene una performance, digamos, nivelada. Por momentos se lo ve sólido y creíble, pero al final desbarranca. No porque sea un mal actor: el guion le juega una mala pasada. Habrá que ver cómo sigue su carrera ahora que interpretará al personaje más malvado que tendrá The Walking Dead.

Dave Bautista: este tipo de fracaso actoral ocurre cuando se quiere meter a un luchador de MMA frente a una cámara para hacer de tipo rudo. Al pobre Dave se le nota la falta talento y se lo ve insultando y gritando la mayor parte de sus líneas (como si eso fuese actuar).

Robert de Niro: considero que Robert es lo más rescatable de la película. Su sola participación hace que el film sea algo más atrayente. Eso sí, no está para un Oscar ni nada parecido, se ve que fue al set e hizo su trabajo, hizo de malo, pegó un par de tiros y se llevó su bolsa de dinero. Bien ahí Robert, te esperamos en Joy. Ahí seguro la rompes.