Bloodshot

Crítica de Santiago García - Leer Cine

El agotamiento de algunas fórmulas no tiene que ver necesariamente con la fórmula en sí misma sino en la incapacidad de los cineastas de darle aunque sea una mínima pequeña vuelta de tuerca para que exista la justificación de nuevos acercamientos. Bloodshot está basada en un cómic y a partir de eso se podrían justificar el esteticismo burdo y repetitivo de las escenas de acción. Como quien descubre un truco nuevo, el director repite movimientos de cámara y velocidad para construir efectos impactantes las primeras veces, pero que agotan rápidamente. Vin Diesel, indiscutible en la series de películas The Fast and the Furious, tiene serios problemas para construir personajes interesantes o creíbles que provoquen algún tipo de simpatía. La corporación tecnológica que se queda con el cuerpo del experimentado marine y lo convierte en una máquina de matar, es la misma corporación vista en docenas de películas, con algunos pequeños chistes actuales que no sorprenden ni interesan. Los momentos espectaculares son esos únicos destellos dentro de una película irrelevante.