Beatles

Crítica de Lucía Agosta - EscribiendoCine

Todo lo que necesitas es amor

Si, el nuevo film noruego de Peter Flinth se llama Beatles (2014) y no gira en torno a la reconocida banda de Liverpool, sino que se centra en la vida de cuatro adolescentes en la década del 60 y en sus deseos de formar una banda.

El punto de vista está puesto sobre Kim (Louis Williams), un joven que junto a sus amigos Ola, Gunnar y Seb (Håvard Jackwitz, Ole Nicolai Myrvold Jørgensen, Halvor Tangen Schultz) deciden crear una banda de rock tomando a Los Beatles como principal referente.

Su fanatismo por ellos, en especial la admiración del protagonista hacia Paul Mc Cartney (el parecido entre ambos es asombroso), llevan a este grupo de muchachos a la búsqueda de un sonido que pueda llevarlos al éxito y al reconocimiento de sus pares. A esa edad no son grandes las expectativas, pero los obstáculos que se les presentan, y que incluyen inseguridades, problemas familiares y desamores, harán que su objetivo se convierta en un reto difícil de superar.

Hay algunas similitudes entre Beatles y los films Casi famosos (Almost famous, 2000) y Eso que tu haces (That thing you do, 1996) pero aún así, logra diferenciarse de estos y encontrar su propio sello. Aquí la premisa no pasa tanto por el recorrido que realiza la banda hasta la llegada de la fama o el fracaso, sino por las problemáticas que atraviesan sus protagonistas en esta década (y a esta edad), especialmente con Kim y su primer acercamiento al amor. Las borracheras púber, la relación entre los amigos, el baile del esqueleto, y la fascinación por Los Beatles reflejado en afiches que decoran las habitaciones junto a la escucha constante de sus discos, nos ofrece una imagen perfecta de la adolescencia en los años sesenta.

¿Hay clichés? Si, los hay, aunque Peter Flinth hace su mejor intento por cambiar el enfoque de algunas escenas, la sensación de deja vú no desaparece, y así, secuencias como la de Kim borracho en la azotea no dejan de ser hastiosamente similares a la que vemos en Casi famosos y Proyecto X, entre otras.

Pero, más allá de esto, Beatles representa a la perfección aquel sueño de formar una banda que al final funciona como una simple excusa para involucrarnos a fondo con sus protagonistas.