Bajo mi piel morena

Crítica de Ricardo Ottone - Subjetiva

Morena, Claudia y Myriam son mujeres trans. Morena (Morena Yfrán) trabaja como obrera en una fábrica de plastificados y vive con su madre enferma. Claudia (Maryanne Lettieri) se graduó recientemente como docente de historia. Ambas son amigas, se apoyan mutuamente y quieren vivir su vida sin caer en la prostitución. Myriam (Emma Serna) es prima de Morena y ella sí ejerce la prostitución con la protección policial, algo que también tiene su precio. Las tres tienen historias diferentes pero el denominador común de querer vivir de acuerdo a su deseo, trabajar, ganarse la vida o el respeto de los demás, resistir a circunstancias difíciles, y salir adelante sin resignar su dignidad. Y claro, no lo tienen fácil teniendo que enfrentarse diariamente con los prejuicios y la discriminación de la sociedad, en una escala que puede ir desde una amable hipocresía a la hostilidad abierta, desde las mentiras de un amante no dispuesto a jugarse o las dificultades para conseguir un trabajo a las amenazas y el intento de sometimiento. Conseguir una pareja estable y hasta poder ir al baño de mujeres en el trabajo se vuelven un desafío, otro obstáculo a salvar.

Después de una larga gira por otros ambientes (la Patagonia, el sur de Brasil, Brooklyn, La ciudad de La Paz o la zona rural de la provincia de Buenos Aires) José Celestino Campusano vuelve a los escenarios del conurbano bonaerense. Algunos de los temas recurrentes de su filmografía siguen presentes: el abuso de poder, la rebeldía ante una situación injusta, la violencia psicológica y/o física, la hipocresía y la corrupción. Campusano no suele andarse con sutilezas, las cosas se dicen y se muestran de manera cruda. Dueño de una voz reconocible el realizador sigue fiel a su estilo de realismo sucio, de denuncia de las miserias humanas en un rol de cronista de una realidad despiadada.

Pero no todo es sordidez en el planteo de Bajo mi piel morena. Los elementos de melodrama ya presentes en films previos dan un paso más adelante y a veces los desengaños amorosos, la discriminación cotidiana, los pequeños gestos de desprecio y las frases hirientes tienen tanta relevancia como la agresión directa, en particular en las historias de Morena y Claudia. Aunque también hay momentos más luminosos como los que se dan por la solidaridad de las protagonistas entre sí o por parte de algunos compañeros de trabajo. La dificultad para lograr una pareja estable y una relación sincera es uno de los temas principales, pero Campusano no pretende sostener que es específica o mayoritaria en el mundo trans o gay y por eso incluye el retrato de una relación heterosexual entre una amiga de Morena y un hombre casado como para dar cuenta de que ahí tampoco son ajenas la mentira y la doble moral.

El personaje de Myriam, el más resignado a una vida marginal, que se mueve en ambientes más riesgosos y se relaciona con policías corruptos, es en donde se concentra la carga de sordidez que el realizador acostumbra retratar. También posee un elemento extra de “oscuridad” como lo califica la madre de Morena, que podría ser algo del orden de lo sobrenatural o simplemente una construcción delirante de la mujer anciana, otro estigma con el que un personaje ya bastante castigado debe cargar.

Como es habitual en los films del realizador, una buena parte del elenco está integrado por intérpretes no profesionales. Con lo cual se da una de las constantes de sus películas que es la de actuaciones muchas veces irregulares, diálogos que suenan artificiales o recitados sin convicción, y al mismo tiempo se da la situación exactamente contraria que implica que estos intérpretes ofrecen una sensación de credibilidad, de verdad, como si efectivamente vivieran las vidas que están retratando, los problemas que están exponiendo. Una paradoja siempre presente en las películas de Campusano que convive con su crudeza, su honestidad brutal y su audacia. Otra razón para seguir la carrera de un realizador visceral, muchas veces incómodo pero siempre personal.

BAJO MI PIEL MORENA
Bajo mi piel morena. Argentina. 2019.
Dirección: José Celestino Campusano. Reparto: Morena Yfrán. Maryanne Lettieri, Emma Serna, Belén D’Andrea, Julian Siliberto, Ana Luzarth, Pablo Fazzari. Guión: José Celestino Campusano. Fotografía y Cámara: Eric Elizondo. Montaje: Horacio Florentin.Música: Claudio Miño. Dirección de Sonido: Assiz Alcaraz Baxter. Producción: José Celestino Campusano. Producción Ejecutiva: Leonardo Padín, Mónica Amarilla. Jefe de Producción: Daiana Cermelo. Duración: 92 minutos