Aviones

Crítica de Ramiro Ortiz - La Voz del Interior

Alas para volar bien lejos

"Aviones", la nueva película de Disney, expone una historia de superación detrás de personajes entrañables. Y con una magnífica realización.

La historia del pequeño que se hace grande en un contexto de esfuerzo y superación de obstáculos es probablemente universal. A ese concepto en Hollywood (y no solo allí) lo tienen claro, y lo desenvainan como un as de espadas cada vez que surge la necesidad. Sucede que es una fuente inagotable, ya que la mayoría de las personas siguen una trayectoria de crecimiento, en múltiples aspectos, que dura toda la vida, y en cualquiera de esas fases podría identificarse con relatos como el de Aviones.

Dusty, el protagonista, es un planeador fumigador que sueña con participar en un rally aéreo a lo ancho del mundo, compitiendo con máquinas mucho más avanzadas que él. Y en ese afán estará apoyado por varios amigos que lo siguen vía radiofónica desde su pueblo originario. Esos compañeros son: una mulita de carga, un camión abastecedor de combustible y un glorioso avión de guerra retirado, que recapacita y se convierte en su entrenador.

Como entretenimiento, el show es de primera calidad. Los patrones de dibujo son los mismos de Cars, otra de las exitosas películas de Disney, y la agilidad de las acciones, el aire fresco en las ideas creativas, la aerodinamia y el humor también mantienen el patrón de excelencia.

En el plantel de naves aéreas, además, hay varios modelos copiados de la realidad y de muchas épocas, lo cual será de un sabor especial para los entendidos en aviación. Pero para los que no, esto también es gratificador, pues los diseños son estéticamente fabulosos y los colores también. Una escena para prepararse y gozar: la de la escala sobre India, donde Rusty y una amiga llamada Ishani vuelan hacia el Taj Mahal, al son de la canción Tere bina, interpretada por A. R. Rahman (se consigue en YouTube).

Atención: muchas críticas internacionales de esta película no le fueron favorables. Si usted es de prestar atención a estos informes, no se case con el primero. Junto a esas opiniones, asomó también la voz de un abuelo, defendiéndola, argumentando que los niños deberían ser los críticos de las películas de infantiles (Dios no lo permita, empezar tan pequeños...). En cualquier caso, el boca a boca siempre funciona. Con interlocutores confiables.