Aviones

Crítica de Marisa Cariolo - CineFreaks

Cuando la imaginación se queda sin combustible

Sabido es que las películas para niños son una industria en sí misma (con la carga negativa que esa palabra conlleva) y como tal en muchos casos cae en la tentación de repetir fórmulas que funcionaron a la espera de obtener resultados similares. Esta parece ser la premisa inicial de Aviones, un film que retoma la impronta de Cars sólo que situando la acción en el cielo en lugar de las carreteras.

El resultado es un film donde se nota claramente la falta de ideas y la necesidad de repetir patrones: un personaje principal con problemas de adaptación, con ganas de superarse y de demostrarle al mundo que es capaz de mucho más que lo que su triste destino le tiene preparado.

Así es como estaremos en este caso en presencia de Dusty, un avión fumigador que no se resigna a su derrotero ordinario y común enrolándose en una carrera que lo llevará por los cielos del mundo para lograr vencer su destino vulgar.

El film repite todos los clichés del género infantil en cuando a la superación de las adversidades, la confianza en uno mismo, la solidaridad y el juego limpio. Al igual que en Cars, Dusty contará con el padrinazgo de un añejo y discapacitado avión que le enseñará cómo superar sus fobias y las limitaciones que le son impuestas por lo que la sociedad espera de él.

La falta de ritmo y la ausencia de guiños para el público adulto hacen de esta propuesta un producto tibio sin grandes momentos y con demasiadas referencias a otros films del género que sí lograron encantar a la audiencia infantil (hay unos camioncitos peligrosamente parecidos a los adorables Mininos de Mí villano favorito).

Un film originalmente ideado para el paso directo a DVD que decidió hacer una escala previa en los cines, errores que a veces ocurren en la aeronavegación cinéfila.