Aviones

Crítica de Fernando Alvarez - Todo lo ve

Bajo vuelo

La película de animación, que en un primer momento estuvo pensada para su lanzamiento en el mercado hogareño, llega a la pantalla grande como un desprendimiento del universo de la exitosa franquicia Cars.

Apuntada a un público de corta edad, esta comedia de aventuras en 3D coloca en primer plano a Dusty, un avión fumigador que sueña con competir como corredor de alto vuelo, pero le teme a las alturas (Zambezia, también de animación y estrenada la semana pasada tocaba el mismo tema). De este modo, el protagonista es entrenado por un aviador naval que lo ayudará a enfrentar al campeón defensor del circuito de carreras.

Lo que más llama la atención de esta película es el rubro de animación que dista de la calidad técnica apreciada en otras realizaciones de la factoría Disney Pixar y, sobre todo, la historia que resulta tediosa en varios de sus tramos. Un detalle alarmante si el film está dirigido a los chicos. Una trama sin demasiado vuelo, poco graciosa e impulsada por aviones parlantes a los que los personajes de Cars le ganan por varios cuerpos.

Y, como si fuera poco, las referencias y comparaciones a Cars aparecen todo el tiempo: el paso por las diferentes ciudades y países en los que descansan los protagonistas (México se convierte una vez más en estereotipo) y la aparición de los tractores “vacas”. También están los infaltables y sabios consejos que un avión retirado le da a Dusty. Muy poco vuelo para ser de Disney y sin guiños para el público adulto.