Avatar

Crítica de Nicolás Viademonte - Función Agotada

Continuando con la puesta al día de Cine Nicasio me dispuse a ver Avatar.

El regreso del director más taquillero de la historia está a la altura de su leyenda. Cameron conoce el paño como un jugador experto, y decidió embarcarse nuevamente en otra mega producción que creo revolucionará el sistema de control de movimientos y las películas en 3D con un contenido apto para gente adulta.

Como si no hubiera bastado con los increíbles efectos que poseía Titanic, el realizador de las mejores ediciones de Terminator, decidió doblar la apuesta y llevó a la máxima expresión la estimulación visual por medio de un hermoso planeta llamado Pandora. Es imposible relatarles la belleza que posee esta obra, creo que más que nunca hay que ver para creer, debido a que yo era uno de los que no creía que semejante idea era posible de plasmar en la pantalla y ahora tengo que aceptar que James Cameron hizo lo que prometió.

El mundo creado es fascinante y hermoso. Realmente me cuesta mucho imaginar como pudo imaginar en su cabeza toda esa cantidad de plantas, animales y esa raza llamada Na 'vi, a la que encima dotó de costumbres atrapantes y conmovedoras.

El guión es el punto más flojo y aunque aporta lo que la película necesita, no me gustó que por momentos recurra a ciertas frases bastante escuchadas y se vuelva algo predecible en varios segmentos. Esperemos que en la secuela que nos llegará aproximadamente en dos años el realizador apele más a su ingenio para mejorar este pilar para que el resultado final sea una verdadera obra maestra.

Es dificil hablar de las actuaciones cuando en gran parte de la película los protagonistas están sumergidos en la tecnología de captura de movimientos, pero más allá de eso en los momentos que los mismos aparecen en carne y hueso cumplen al pie de la letra sin destacarse por encima de lo que el director quería que es que todos habláramos del apartado gráfico del film.

Avatar es una cita obligatoria en 3D para los amantes y los detractores del gran James Cameron, quien lamentablemente no pudo lograr una obra maestra porque no supo dotar al guión con el mismo ingenio con que supo crear ese bellisimo planeta llamado Pandora.