Atraco!

Crítica de Pedro Squillaci - La Capital

Por las joyas de Eva Perón

Eduard Cortés partió de un hecho verídico, como el robo de las joyas de Eva Perón en la década del 50, para construir un filme con pincelazos de policial oscuro y pasajes de comedia. De la mano del talento interpretativo de Francella y un aceptable coequiper como lo fue Cabré, "¡Atraco!" transita un relato dinámico, que atrapa y entretiene, más allá de que está lejos de ser considerada una gran película. La historia comienza con un robo en Madrid, con dos hombres vestidos de policía, que se fugan con un botín de una joyería. La acción continúa con una imagen ambientada en Panamá, una semanas antes. El tema es conseguir fondos para que el general Juan Domingo Perón pueda instalarse en Madrid. Desde allí, Landa (un exquisito Daniel Fanego), que compone a un cuadro peronista de peso, contactará a Merello (Francella), un ex custodio de Eva Perón que tiene un amor platónico con ella. El comandará, junto a Miguel (Cabré), que da vida a un actor de poca monta, el asalto de joyas que fueron de Eva y están empeñadas en una joyería top de Madrid. Cortés explotó de un modo logrado el vínculo entre el sabelotodo y el pibe (Merello-Miguel) y aprovechó algunos argentinismos del lenguaje para contraponerlo al español típico y desatar algunas sonrisas. La película tiene un adecuado tratamiento de la imagen, cuenta con algunos guiños del policial oscuro y un final que es la frutilla del postre.