Atraco!

Crítica de Juan Pablo Russo - EscribiendoCine

El misterioso robo de las joyas de Evita

Un policial oscuro con algunos toques de comedia romántica es la propuesta del español Eduard Cortes (The Pelayos, 2012) en ¡Atraco! (2012). Film cuyo núcleo radica sobre una hipotética teoría acerca del famoso robo que sufrieran las joyas de Eva Perón a mediados de la década del 50.

Radicado en Panamá, tras el golpe que lo derrocó, el entorno más cercano del ex presidente argentino Juan Domingo Perón planea instalarlo en España. Las finanzas no alcanzan y su mano derecha decide empeñar, sin que el general se entere, las joyas de la ex primera dama Eva Perón, guardadas en una caja de seguridad madrileña a la que solo él tiene acceso. Así las joyas de Evita irán a parar a una exclusiva joyería habitué de la esposa de Franco hasta que puedan volver a recuperarlas. Pero no todo sale bien y por un error las ve la esposa del dictador quien las quiere para ella sin que importe razón alguna. La única solución para impedir el capricho es planear un falso robo donde todos serán cómplices y nada podrá salir mal. Pero los planes fallan y lo que iba a resultar un juego de niños termina en un desastre con desenlace muy poco feliz.

Con un elenco en el que se destacan los actores argentinos Guillermo Francella y Daniel Fanego (tal vez en el mejor personaje que haya hecho en cine) junto al histriónico Nicolás Cabré (al que si alguien le contralara sus tics televisivos podría convertirse en un actor interesante para el cine), ¡Atraco! funciona como un policial de época, con reminiscencias a películas como La fuga (2001), de Eduardo Mignona o La señal (2007), de Ricardo Darín y Martín Hodara (basada en guion de Mignona), al que Eduard Cortes le imprime algunos toques de romance y comedia gracias a un Francella que remata cada gag con el tono justo sin caer en el cliché, algo a lo que a Cabré se le va de las manos provocando una destemporalización de la época en que sucede la trama producto de una actuación no muy convincente.

Con una puesta en escena dinámica y una impecable reconstrucción de época, ¡Atraco! también se sostiene gracias a un guion funcional y el buen manejo del género por parte de Eduard Cortes, jugando con elementos históricos, fantasía y realidad para generar una ficción en su estado más puro.

Más allá de denotar cierta previsibilidad en el desenlace de la historia y algún que otro momento incrédulo (provocado por Cabré) ¡Atraco! es un film interesante que propone una vuelta a un cine de género industrial con resultados altamente positivos, algo que no se ve con cotidianidad, y que en esta ocasión tiene todo para no defraudar.