Atraco!

Crítica de Amadeo Lukas - Revista Veintitrés

Dotada de apropiadas medidas de drama y comedia, una gran recreación de época y fundamentalmente un atrapante trasfondo político, Atraco depara un estupendo momento fílmico. La película del sólido cineasta catalán Eduard Cortés logra además, como pocas veces, que se justifique y potencie la colaboración entre las cinematografías hispana y argentina, en esta coproducción que aborda un episodio real ocurrido a mediados de los años 50. En él
se ven involucradas mujeres ligadas a la elite política como Doña Carmen, esposa del generalísimo Franco y nada menos que Eva Perón. Lo cual tampoco deja a fuera a sus carismáticos esposos y líderes (la figura de Perón llega a vislumbrarse en una ventana), cada uno con su impronta operativa.

Filmada íntegramente en España, Atraco se ocupa en esencia de un hecho violento que se emparenta con el título, sólo una breve porción de una apasionante trama que se va desmadejando lenta pero seguramente. El destino de unas joyas pertenecientes a Evita son la clave y el desencadenante de una intriga cruzada por fuertes ambiciones políticas, en las que se combinan, en un sino trágico, la militancia (peronista) y el autoritarismo (franquista).

El ajustado guión se integra bien al alto nivel de producción, enriquecido a su vez por un brillante elenco de ambas nacionalidades. El excelente desempeño del cada vez más maduro Guillermo Francella se ve acompañado por un sorprendente Nicolás Cabré, medido y emotivo tras un arranque a puro humor. Junto al notable Daniel Fanego; los aportes de Jordi Martínez, Oscar Jaenada y la bellísima Amaia Salamanca redondean un óptimo nivel actoral. Por último Federico Jusid vuelve a demostrar con sus partituras su valía como autor de bandas de sonido.