Animales fantásticos y dónde encontrarlos

Crítica de Federico Bruno - Fancinema

ANIMALES SUELTOS

Bajo la dirección de David Yates -también lo hizo con las últimas cuatro de Harry Potter- y el guión de la autora de la saga J.K. Rowling llega un spin off que pretende contar parte de la fauna que rodea el mundo mágico previo a todo lo que conocimos en los libros y las películas. El potencial de esta historia inédita será dosificado en una pentalogía (si dan los números de recaudación, claro). En esta entrega conoceremos apenas un puñado de los animales fantásticos, por sobre los ochenta y pico que hay en el libro -inventario original-, y grandes pistas acerca de las nuevas premisas. A falta de Voldemort, el lado oscuro será representado por Gellert Grindelwald, némesis del entrañable Dumbledore.

Animales fantásticos y dónde encontrarlos fue un pequeñísimo libro que salió a la venta en 2001, plena pottermanía, rubricado por el escritor apócrifo Newt Scamander (alter ego de Rowling). Aseguraba en su contratapa que “hay un ejemplar (…) en casi todos los hogares de magos del país” y justamente se trata de una copia del mismísmo que tuviera Harry Potter, así lo indican sus anotaciones y las intervenciones en el correr de las páginas de sus amigos Ron y Hermione. Funciona como una guía realizada por Scamander con la descripción y ubicación geográfica de las bestias hasta el momento de su publicación (70 años que Harry y compañía llegasen al castillo de Hogwarts). Las publicaciones accesorias del best-seller que consagró a Rowling destinaron sus regalías a organizaciones benéficas que intentar erradicar la pobreza.

Este nuevo comienzo planta bandera en Nueva York, allí un joven magizoólogo (Eddie Redmayne) llega desde Inglaterra para sanar una de las especies que posee dentro de una valija poco común, pero singular ante la vista de cualquier humano, y en un imprevisto termina perdiéndola junto a sus excéntricas mascotas que no tardan en desperdigarse alrededor de “la gran manzana”. Podemos encontrar grandes parecidos con las ilustraciones del libro y la materialización de los animales en la pantalla grande. Mediante la animación terminamos de sellar el acuerdo de complicidad y devoción hacia ellos. Hagamos memoria, la película que empezó con todo esto salió hace ya 15 años.

Con una actuación más bizarra de lo que acostumbra, Redmayne irá incorporando como laderos a un ciudadano de pie (humano/muggle/no-maj) que sueña con poner una panadería y a dos mujeres de la comunidad mágica estadounidense. El personaje principal antes que lo echaran del colegio de magos perteneció a la casa Hufflepuff, será interesante ver cómo se reconstruye para alejarse de la eterna dualidad Gryffindor/Slytherin que nos fue impuesta. Quedan a años luz de distancia el histrionismo de Draco Malfoy o Severus Snape por sobre lo naif y medio pelele de las nuevas caras.

Harry Potter jugaba de líbero en el universo Rowling: debía usar y con frecuencia estival la puerta giratoria que separaba el mundo mágico del real. Tal vez ese haya sido el comodín para convertirlo en un éxito juvenil colosal. En este caso, el personaje de un operario de fábrica con aspiraciones grandilocuentes termina cargando sobre sus espaldas esa responsabilidad; cuestiona la magia y la razón, desde adentro o afuera. Jacob Kowalski (Dan Fogler) también dejará grandes pasos de comedia para cortar los aires de solemnidad o momentos de mucha tensión. Al final, todos queremos ser como él.

Los malos de esta historia pueden llegar a ser policías, dentro del MACUSA -el parlamento mágico de los yanquis- vemos tipos que están bastante lejos de inspirar confianza. De Grindelwald sabremos muy poco, algo de viejos mortífagos conocidos y quedará el terreno preparado para que las cosas se pongan más oscuras (despojando un poco la excitación adolescente, al fin). Ahí le damos la derecha a Yates que tomó muchos riesgos para innovar sobre un terreno de fanáticos nerds que creen saberlo absolutamente todo, visto en perspectiva gran parte de la historia personal de Scamander resta solidez en los momentos cruciales de la película y de más ambición.

El montaje deja bastante que desear, no así la música que marca y con creces los tonos del film. El guión también tiene algunas mesetas, acentuadas en las líneas del personaje principal, pero termina saliendo adelante con el quilombo que hacen los animales en la ciudad y otras buenas actuaciones como el personaje de Fogler. También está Colin Farrell haciendo de Colin Farrell, que a eso se dedica desde hace un tiempo.

Vale la pena para verla y también seguirla con el tiempo. Los niños que crecieron leyendo la saga Harry Potter merecen buenas películas y que no les tomen el pelo. Le pongo fichas a los animales nuevos, la historia de Grindelwald y el fin de Redmayne.