Amateur

Crítica de Blanca María Monzón - Leedor.com

Videografías de circulación familiar

Frenkel hace un racconto, casi en forma de video clip previo, de la historia del súper 8, con humor, sensibilidad y creatividad, con el objetivo de contarnos la historia de Jorge Mario. Un odontólogo, que vive en Concordia, Entre Ríos, quien a los 10 años había presenciado la filmación del western pampeano “Martín, el gaucho” de Jacques Torneur.

Actualmente a los 70 años de edad y 40 años después de la realización de su western amateur, al que denominó “Winchester Martín”. Con la misma energía y predisposición para hacer cosas, este inusual y prolífico autodidacta está dispuesto a filmar su propia remake.

En un Congreso de Super ochistas ideado por su director, aparece entre otras, la figura de Mario, que dará lugar al relato sobre su historia.

El cine amateur hace referencia a un conjunto de registros familiares, vinculados a la vida privada, realizados con tecnologías masivas por cineastas no profesionales.

Es un cine que nace en el hogar, sin ningún reconocimiento académico, y sin pretensiones de rédito económico. Esta hecho sólo por el puro placer de atrapar el paso del tiempo capturando aquellos instantes/ imágenes felices de la vida, como son ver crecer a los hijos, los cumpleaños, los casamientos, los amigos, todos aquello, que forma parte de nuestros afectos.

Aunque paradójicamente, y no en el caso de Mario esas imágenes estén durmiendo en un cajón o en una caja cualquiera, y jamás hayamos vuelto a verlas.

De hecho el caso de Mario supera ampliamente al cazador de imágenes familiares, porque además de dejarnos documentos de la época. Mario hace cine y muchas cosas más relacionadas con este o no.

Es algo así, como un hacedor compulsivo, en el mejor de los sentidos.

El cine amateur es una práctica, en diálogo permanente con todas las convenciones sociales, estéticas y culturales de la industria del cine profesional, de allí la apropiación, que Mario hace en su western. Y si bien se encuentra reconocida como una práctica menor, estas producciones dan cuenta del proceso histórico y social, de la representación audiovisual.

El cine amateur es también la resultante de un cruce, entre las tecnologías cinematográficas y la memoria de la clase media, y en consecuencia, las videografías populares, son el producto de una sumatoria, entre la tecnología digital, la sensibilidad (que en amateur- film, abunda) y los imaginarios populares.

Amateur es un pequeño documento de la memoria, de un grupo de potenciales cineastas autodidactas, en cuya multiplicidad de imágenes, siempre se rescatará alguna, que haga espejo con el espectador, rozando suavemente algún recuerdo escondido, por donde seguramente se escapará, quizá algo más que una sonrisa.