Amanda

Crítica de Catalina Dlugi - El portal de Catalina

Una delicada película que pone en el centro el poder de la resiliencia. Una mirada a una Paris ideal donde dos hermanos, el un veinteañero disfrutan de sus vidas. El trabaja como podador y enlace de la llegada de inquilinos a un edificio, es impuntual e individualista. Ella es maestra, decidió ser madre soltera y  su hija, la Amanda del film, solo tiene siete años. Los dos planean un viaje para reencontrarse con una madre que los abandono desde chicos, para seguir sus instintos.  La vida de los dos se presenta casi  bucólica en una ciudad amigable  y tranquila. Hasta que un sangriento ataque terrorista a civiles enfrenta al personaje masculino a un cambio fundamental en su vida: Cargar con el dolor imposible de la pérdida de su hermana, hacerse cargo de la nena.  El director Mikhael  Hers no profundiza en la violencia que blinda a la ciudad, se queda en la observación cotidiana, en los detalles de ese difícil camino de los sobrevivientes que,  con avances y retrocesos, llegaran a una resignación, a la elaboración del duelo. Una historia que apunta sin golpes bajos a la emoción, aunque en algunos momentos no  fluye. Buenas actuaciones del joven actor Vincent  Lacoste, y el encanto de una niña en su debut Isaure Multrier.