Alias Yineth

Crítica de Brenda Caletti - CineramaPlus+

EXCESO DE EMPATÍA

Pantalón y blazer, vestido semejante a los de la madre, uniforme sensual de mucama y traje de soldado no son sólo prendas significativas para Yineth, sino alusiones de los siete nombres que debió adoptar para reinventarse y mitigar el pasado; una mixtura entre recuerdos y simbología que busca complementar la historia de la protagonista y reforzar el componente emotivo.

El inconveniente de la película es el foco: el título plantea el desarrollo y profundización de todos o, al menos, los momentos más relevantes de la mujer que tuvo que unirse a las FARC durante cinco años cuando era una niña, huyó y tuvo que constituirse como individuo y agente social sin ayuda. Sin embargo, los directores Daniela Castro y Nicolás Ordoñez priorizan el tono efectista para generar empatía con el espectador descuidando la construcción del relato.

La aparición de cada nombre intenta reponer fragmentos importantes de ese momento pero no ahonda en ellos ni tampoco produce climas o matices. Más bien la muestran como alguien que repite algunos detalles de su vida en el ejército en las charlas a las que asiste –nunca se sabe bien qué funciones llevó a cabo–y hasta parece una suerte de instrumento político de campaña del programa de reinserción del gobierno, mientras que los discursos de algunos presidentes para llevar a cabo un acuerdo de paz con la organización guerrillera o la votación del 2016 funcionan más como elementos de contexto que como puntos de inflexión o de debate.

Por otro lado, la aparición de las hijas marca el comienzo de la exhibición de la vida familiar y del futuro casamiento pero tampoco se explora cómo conoció al marido o tuvo a las niñas cuando detestaba a los hombres.

Entonces, el intento de poner en circulación un tema tan delicado y de interés internacional se desdibuja en un personaje que termina por quedar plano y maneja un discurso un tanto esquemático. De la misma forma que se hace hincapié sobre la violencia que sufrió a causa del padrastro que abusaba de ella y de sus hermanos física y sexualmente, y después se la muestra conversando con la madre que la abandonó.

Si bien Alias Yineth intenta visibilizar una problemática de la cual se conoce muy poco y que, desgraciadamente, se encuentra vigente, se vuelve necesario que quiebre las estructuras y el abuso emotivo para hallar su propio nombre.

Por Brenda Caletti
@117Brenn