Aliados

Crítica de Facundo Barrionuevo - El Día

El espía que volvió de la polvareda.

Robert Zemeckis ha hecho las mejores películas clásicas de lo nuevo del cine, I Wanna Hold Your Hand, la trilogía de Volver al Futuro, Forrest Gump y Náufrago. Pero tuvo una mala temporada en su trilogía de animación cuando se tomó un descanso de dirigir escenas con El Expreso Polar, Beowulf y Los Fantasmas de Scrooge. Afortunadamente había vuelto a remontar con El Vuelo en su reciente regreso a la acción real. En la anteúltima, The Walk, estuvo al borde de perder el toque con un Joseph Gordon-Levitt francés poco creíble. Pero Aliados confirma que estamos cerca de perder a Zemeckis para siempre.

Aquí muestra cómo Max (Brad Pitt), un espía canadiense en la segunda guerra, se enamora de Marianne (Marion Cotillard), una espía francesa de la resistencia. Ellos trabajan juntos, matan a un nazi y después van a Londres a casarse. Luego de unos años, sus superiores le dicen a Max que desconfían de su esposa ya que podría ser un agente secreto nazi.

El problema empieza casi desde el inicio con una forzada escena de amor. Antes de hacer su primera misión, los dos espías sentados en un médano, planeando los últimos detalles, deciden irse pronto porque se viene una tormenta de arena, que como sabemos pueden ser mortales. Pero cuando están en el auto se sienten tan atraídos que deciden entregarse a los placeres del deseo. Así que, mientras se empiezan a desnudar, la arena va cubriendo el auto, o en todo caso los efectos especiales en computadora empiezan a cubrirlos. Lo que debería ser una escena solemne e hiper romántica termina siendo una situación ridícula y poco pertinente para una mezcla de polvaredas. Como sabe todo aquel que lo haya intentado en la playa, la arena en el sexo no es justamente un ingrediente que lo propicie. Por esa razón el cuarto sobrecito de la caja de preservativos no está lleno de arena, más bien contiene una sustancia que representa todo lo contrario. Y como si fuera poco, corta la imagen y al otra día están lo más panchos antes de su misión. Sorpresivo, ya que tendrían que haber muerto enterrados en la arena.

Con ese comienzo áspero, la película no se encarga en remontar. Hay un personaje inspiradísimo en Bastardos Sin Gloria (con el mismo actor y todo) en una escena robada y peor hecha. Varias escenas también tomadas de Haywire de Steven Soderbergh pero sin las buenas peleas. Además Brad Pitt parece actuar cada vez peor. Cuando le avisan que lo más probable es que tenga que matar a su propia esposa lo único que se le ocurre hacer es rascarse la cara y eso que aquí no se trata de una película de Aki Kurismaki. Se trata de una película de Zemeckis. Queremos al Zemeckis de La Muerte les Sienta Bien y Autos Usados. Sabemos que este director todavía tiene planes para el futuro, por favor Zemeckis volvé!