Al filo del mañana

Crítica de Alan Echeverría - Cinéfilo Club

Vive… Muere… Repite

Nueva y clara muestra de que el bueno de Tom Cruise no falla cada vez que le toca un protagónico. En la proyección de Doug Liman (realizador de films como The Bourne Identity), el reconocido actor de la saga de Misión Imposible es uno de los factores que mayor peso tiene a la hora de conquistar y hacer de este producto un entretenimiento que supere la línea de lo que se encuadra como simplemente “pochoclero”. Carisma innato para que el público simpatice y se sienta a gusto durante las casi dos horas de metraje repartidas entre acción, ficción y nervio.
Al filo del mañana se ubica en un futuro no tan lejano, donde una raza prácticamente invencible de extraterrestres invade la Tierra. Cage (Cruise) es enviado al combate, siendo un comandante que no está preparado para tamaña misión vinculada al enfrentamiento. Lo extraño se da cuando al morir, a instantes de verse inmerso en la batalla, vuelve a aparecer al comienzo del día, en una especie de “reset”, repitiendo las mismas secuencias una y otra vez. Es entonces cuando deberá aprender a manejarse para sacar a flote la cuestión sin cometer errores vivenciados en episodios anteriores.
Así como Bill Murray en Groundhog Day, nuestro protagonista comienza su jornada en cientos de oportunidades en el mismo lugar. Se sabe de memoria lo que le dirán sus compañeros y lo que sucederá en aquella playa en la que descienden, a pura adrenalina, a combatir con una especie de alienígenas de apariencia bastante diferente del común de cintas del género. Su desafío radica en encontrar la vuelta de tuerca necesaria al asunto para cambiar el porvenir y dejar de reiterar ese bucle temporal que, en leves y determinados pasajes, se hace algo cansino.
Al filo del mañana se asemeja a un videojuego, en donde cada fallecimiento del personaje central oficia de “game over”. La partida se resetea (en este caso la maniobra corre por cuenta de Cage) y, mientras alrededor todo es igual al intento precedente, lo que se avecina depende de cómo nuestro héroe manipule las acciones para salir victorioso. Aquí no hay “checkpoints”, de modo que ante cada muerte se debe volver a comenzar desde el principio.
La película entretiene a grandes escalas, tensiona al espectador y también emociona. El ritmo que le imprime Liman a cada escena resulta alentador como para no perder el punto de enfoque. Más allá del impecable trabajo de Cruise, vale destacar el lucimiento de Emily Blunt, en el rol de mujer fuerte y ensimismada con su cometido. Quien acompaña generando empatía con el público es Bill Paxton, cumpliendo, como siempre, con el papel que le toque personificar.
Con muchas más pros que contras, con atinadas ocasiones en donde se apela al humor, el film sale airoso, dejando un buen sabor cuando los créditos aparecen. Una experiencia ideal para cine.

LO MEJOR: las actuaciones. Gran labor de Tom Cruise, secundado de Blunt y Paxton. La historia, emocionante, con buena dinámica. Acción, efectos.
LO PEOR: determinados momentos en que la repetición se hace un poco molesta.
PUNTAJE: 8,3