Ajuste de cuentas

Crítica de Lisandro Liberatto - Alta Peli

A primera vista, juntar a Stallone y De Niro en una comedia sobre boxeo parece una buena idea. Pero un guión poco elaborado, que ni siquiera intenta escaparle al cliché, pone en riesgo lo que debería haber sido un grato y divertido momento.

Tres décadas atrás Billy "The Kid" McDonnen (De Niro) y Henry "Razor" Sharp (Stallone) eran grandes rivales y dos de las mayores atracciones del boxeo mundial. Luego de una victoria para McDonnen y otra para Sharp, tenían todo listo para una tercera y última pelea cuando, sin previo aviso, Sharp decide retirarse del boxeo profesional. En la actualidad las cosas no podrían ser mas diferentes, mientras McDonnen vive con comodidad administrando su bar y agencia de autos, Sharp trabaja en una fábrica y con algunas deudas por pagar. Una oportunidad se presenta cuando Dante Slate Jr. (Kevin Hart), hijo de un importante promotor de boxeo, les ofrece una buena suma de dinero por grabar la voz y movimientos de ambos para lugar utilizarlos en un videojuego, a lo que Sharp acepta con una sola condición: no cruzarse a Billy "The Kid" McDonnenm... pero las cosas no salen como estaban planeadas. En medio de una gran pelea, Sharp y McDonnen destrozan el estudio de grabación y el video del incidente no tarda en volverse viral e invadir las redes sociales. Sharp y McDonnen son nuevamente una sensación y la oferta por concluir esa tercer y última pelea entre ambos no tarda en llegar.

Madura el K.O.

Algunos años atrás Sylvester Stallone estrenó Rocky Balboa, sexta entrega de la saga que lo hizo famoso. Desde su anuncio, la sola idea de que Stallone volviera a encarnar al boxeador a sus ya 60 años fue ridiculizada en cuanto medio se imaginen. Pero para sorpresa de muchos el film resultó un verdadero acierto, que incluso se puede posicionar fácilmente entre los mejores de la franquicia. La película trazaba un interesante paralelismo con la carrera de Stallone en ese momento (venida a menos y con estrenos directo a DVD) y por sobre todas las cosas demostraba, una vez mas, que la calidad que pueda carecer como actor la compensaba tranquilamente como director. Son muchas las razones por las cuales Rocky Balboa funcionó, pero quizás la primera y principal es que era una película con mucho corazón y amor propio. Ustedes se preguntarán ¿por que estoy hablando tanto de ese film? Básicamente porque Ajuste de Cuentas es, en planos generales, la misma película.

34 años después de Toro Salvaje (!) y 38 años después de la Rocky original (!¡), De Niro y Stallone se suben una vez mas al ring para demostrar que viejos son los trapos. Tal como mencioné antes, Ajuste de Cuentas es, a rasgos generales, como una remake de Rocky Balboa que divide los conflictos de dicho film entre los dos personajes de este. Problemas familiares y económicos, el amor propio y ajeno, las segundas oportunidades y las chances de redención... Ajuste de Cuentas es una comedia familiar con pocas cosas nuevas para contar.

La historia arranca de manera ágil y con un rápido montaje nos ponemos al día, pero los problemas comienzan cuando concluye el primer acto y la película pareciera no tener idea como construir de manera original los conflictos que abrió minutos atrás. En su lugar, el director Peter Segal (quien supo conocer tiempos mejores con La Pistola Desnuda 33⅓), decide rellenar el espacio con innumerables guiños a Rocky y Toro Salvaje y cuanto chistes sobre la edad de sus protagonistas se imaginen. Los guiños son divertidos de ver y los chistes en mayor o menor medida funcionan, pero difícilmente sean suficientes para sostener los 113 minutos de duración.

Todo el elenco, en su mayoría, hace un buen trabajo. Stallone no hace nada muy alejado de lo que ya demostró en su saga de Rocky y De Niro pareciera, por momentos, divertirse con el material. Alan Arkin (Little Miss Sunshine) demuestra todo su oficio para la comedia y Kim Basinger es un digno interés romántico. Jon Bernthal (Shane de The Walking Dead) interpreta con soltura y carisma al hijo y entrenador de De Niro, pero es el comediante Kevin Hart quien mas desentona a lo largo del film. Algunos de sus chistes o "punch-lines" funcionan, pero su personaje termina sintiéndose desaprovechado y, por momentos, insoportable.

Conclusión

Ajuste de Cuentas es una comedia familiar, con todo lo bueno y lo malo que aquello implica. Va siempre a lo seguro, ofreciendo pocas sorpresas con chistes y guiños que se repiten una y otra vez. Sus buenos momentos son casi tantos como los malos y uno solo puede lamentarse por la oportunidad desaprovechada. O juzgando por el resultado final, agradecer que las cosas no salieron peor. En términos boxísticos: lejos del K.O, la película gana por apenas un punto en decisión dividida.