360

Crítica de Elena Marina D'Aquila - A Sala Llena

Círculo sin centro

El director de 360 nos pasea por Viena, Bratislava, París, después Londres, Colorado y, por último, Phoenix. En cada lugar conocemos a varios personajes con sus respectivas “historias”. Lo digo así porque más que historias, la película está construida a partir de situaciones. Los personajes carecen del desarrollo que exige una historia y también de profundidad psicológica. La película no se compromete con sus personajes ni con lo que les pasa y, además, los deja inconclusos. Nunca sabemos por qué Blanca –la prostituta voluntaria- quiere el dinero, cuáles son sus objetivos o qué desea lograr con eso. Tampoco sabemos por qué el personaje de Jude Law engaña a su esposa –Rachel Weisz- y viceversa, si ambos parecen llevar una vida feliz. Ningún conflicto está desarrollado; por lo tanto, no hay un avance en la historia por parte de ninguno de los personajes sino que éstos van moviéndose de situación en situación de la vida misma...