Transit

Crítica de Paraná Sendrós - Ámbito Financiero

Ofrece Christian Petzold una nueva historia de sustitución de identidades en la convulsionada Europa de los 40. Antes hizo "Phoenix", libremente inspirado en la novela policial de Hubert Monteilhet "Regreso de las cenizas", donde un hombre le pide a una desconocida que se haga pasar por su esposa para cobrar una herencia, sin advertir con quién está negociando. Ahora adapta la novela que Anna Seghers escribió en México tras salir de Marsella como refugiada, "Tránsito" (así se publicó en español), donde un hombre, para conseguir la visa de salida, se hace pasar por otro que ha muerto. En la espera, coincide con la mujer del muerto.

Quizá Seghers se basó en algún caso real de los tantos que habrá visto en Marsella durante la guerra, cuando ella misma luchaba junto a desesperados de todos los credos frente a la burocracia y la vigilancia, para poder irse con sus hijas y el marido, que estaba preso. La compensación vendría después, con la familia reunida y el éxito de sus novelas, como "La séptima cruz", que Fred Zinnemann llevó al cine con Spencer Tracy. Pero esa es otra historia.

Lo de Petzold es más cerebral. Su versión de "Transit", que aquí vemos, mantiene los caracteres, conflictos, trasfondo, algunas subtramas, el drama principal y la parte de amor (sin ponerle mucho espíritu romántico), pero, en vez de darnos una ambientación de época, los personajes de aquel entonces ahora caminan por la ciudad actual, vigilados por la policía francesa de estos tiempos. Un modo brechtiano de sugerir que, en el fondo, nada cambió para los perdedores de la tierra. Y un modo de abaratar costos de producción, por supuesto. Como además envuelve una historia con otra y suma varios recursos narrativos algo artificiosos y complejos, quizás algún espectador se fastidie un poco (¡era tan sencilla la versión de René Allio con Rudiger Vogler como un médico enamorado!). Por suerte la emoción final vale la pena. Bien envolvente, la música de Stefan Will.