Tan cerca como pueda

Crítica de Juan Carlos Fontana - La Prensa

Un ignoto rincón entrerriano

El cineasta Eduardo Crespo, decidió filmar su "opera prima", en la ciudad de Crespo, Entre Ríos, en la que nació con la que comparte gentilicio.

Hasta esa ciudad para reencontrarse con su familia y rearmar su vida llega Daniel (Daniel Laferrara), el protagonista, un hombre de unos cuarenta y cinco años, que intentó probar suerte en Buenos Aires, no le fue bien y decidió regresar. Aunque su situación no es fácil, porque está separado y su mujer, que vive con sus hijos en el pueblo, le reclama dinero para la alimentación.

En "Tan cerca como pueda", Eduardo Crespo, que es guionista y director nunca aporta demasiados datos sobre sus personajes, por esos el espectador muchas veces se queda afuera de la historia.

POCOS DATOS

La cámara sigue a los personajes, aporta mínimos datos y los acompaña en sus silencios, en algunas reuniones de amigos, o en sus trabajos.

Así puede verse a Daniel que visita una casa en construcción y habla con uno de los obreros, mientras toma notas, lo que le da al espectador la pauta que puede ser un maestro mayor de obras, o un arquitecto, pero esto nunca se sabrá.

Más tarde el hombre visita a su hermana y le pide que le preste dinero, mientras ella le recuerda el día que tiene que ir a la iglesia para el bautismo de su sobrino.

La relación entre el protagonista, su hermana, un sobrino adolescente y algunos amigos, son mostrados por el cineasta con cierta distancia, como si la cámara los espiara.

Una curiosidad es que los personajes se llaman igual que los actores que los interpretan, por lo que se presume que son amigos del director, que se prestaron a protagonizar su película.