Presagio

Crítica de Alejandro Turdó - EscribiendoCine

El escritor fantasma

La película ganadora en el Festival Nocturna de Madrid y premiada en el Latinoamérica Blood Window tuvo su presentación en la flamante edición del Festival de Cine de Terror, Fantástico y Bizarro Buenos Aires Rojo Sangre y ahora finalmente tiene su estreno comercial.

En el Rojo Sagre, su director Matías Salinas presentó el largometraje de 89 minutos que formó parte de la Competencia Iberoamericana y relató cómo fue dando forma a una historia que empezó a filmar como pudo, con una cámara casera y conforme el proyecto adquiría forma, logró elevar el nivel de la producción.

Presagio cuenta la historia de Camilo, un escritor atormentado por la muerte de su esposa y su pequeño en un accidente automovilístico, hecho que él mismo experimentó de forma premonitoria en un sueño. Un psiquiatra ayuda al escritor a intentar reconstruir su vida mientras buscan develar el misterio que se esconde tras el proceso de creación de su más reciente novela llamada “El lado oculto” y la aparición de un hombre misterioso que atormenta a Camilo.

Desde el inicio se percibe una riqueza visual y compositiva pocas veces vista es un director tan joven. Las secuencias oníricas están cargadas de simbolismo y hacen difícil discernir entre la realidad y la ensoñación. La mezcla del materiales con distintos niveles de calidad ayudan a representar las dos realidades del escritor y potencian la historia.

Desde lo narrativo es posible que el film se empantane un poco justamente en su parte media, dando la sensación de demorarse más de lo necesario la llegada del tercero acto. Y hablando precisamente del final, estamos frente a una historia con un punto de giro que se apoya justamente sobre otro punto de giro. Algunos adorarán este recurso que nos tira un gancho a la mandíbula cuando todavía nos estamos recuperando de la embestida previa, y tal vez otros lo consideren un exceso, un overkill como dicen los yanquis. Lo importante de todo esto es saber que nuestro terror de género tiene historias para contar y no sufre el dilema de la hoja en blanco...